jueves 17.10.2019

Josep Borrell pasa el examen de la Eurocámara para convertirse en el jefe de la diplomacia

El grupo de Salvini y Le Pen es el único que no ha apoyado al todavía ministro español de Asuntos Exteriores
Josep Borrell repasa sus notas durante la sesión en la Eurocámara | olivier hoslet (efe)
Josep Borrell repasa sus notas durante la sesión en la Eurocámara | olivier hoslet (efe)

El ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación en funciones, Josep Borrell, recibió ayer el visto bueno de la Eurocámara para convertirse en el próximo Alto Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, tras someterse el lunes a una comparecencia de tres horas ante la Comisión de Asuntos Exteriores .

Identidad y Democracia, el grupo ultraderechista cuyas principales referencias son Matteo Salvini y Marine Le Pen, es el único que no apoyó a Borrell, confirmaron fuentes parlamentarias.

Dos tercios

Borrell necesitaba recabar el apoyo de dos tercios de los eurodiputados de la Comisión en la reunión de los coordinadores de grupo, celebrada ayer a puerta cerrada. La reunión terminó sin sorpresas y con el aval para el aún ministro español.

Izquierda Unitaria Europea no se opuso a su nombramiento, aunque presentó “una serie de objeciones” para dejar claro que estará “vigilantes” en asuntos como el cumplimiento de las sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre el Sáhara Occidental, la no venta de armas a países en conflicto, el reconocimiento del Estado Palestino o el desarme nuclear.

“No nos oponemos a que pase”, explicó Manu Pineda (IU) en declaraciones a la prensa, confirmando que Borrell “ha aprobado” el exámen en la Eurocámara sin más trámites. Entre sus exigencias, detalló, estará “que no se negocie con Marruecos sobre aguas jurisdiccionales del Sáhara”.

Viaje a Pristina

En su examen, Borrell se enfrentó mayoritariamente a preguntas sobre su futura cartera, como la falta de democracia en Venezuela y Cuba o las relaciones con Estados Unidos, Rusia y China, la ofensiva turca en el noreste de Siria o sobre cómo desbloqueará el diálogo para la normalización de las relaciones entre Serbia y Kosovo. Borrell sorprendió anunciando que su primer viaje como alto representante será a Pristina y prometió que hará lo posible por ayudar a un acuerdo entre las partes.

También dejó claro que no será su tarea hablar de Cataluña y respondió a las dudas de los eurodiputados sobre su venta de acciones de Abengoa y sobre sus actuales participaciones en tres empresas cotizadas (Bayer, Iberdrola y BBVA), que motivaron una petición de aclaración de la comisión de Asuntos Jurídicos.

Borrell aseguró a los diputados que si estas acciones eran un problema daría orden de venderlas, pero el eurodiputado de IU confirmó que en la reunión de ayer no se pidió que Borrell venda sus acciones, como tampoco se lo pidió la Comisión Jurídica.

De este modo, Borrell se convertirá a partir del 1 de noviembre en el próximo Alto Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE. Antes, el pleno de la Eurocámara deberá dar su visto bueno al conjunto del Colegio de Comisarios, previsiblemente el próximo 23 de octubre.

El futuro jefe de la diplomacia europea defendió que “la Unión Europea tiene que aprender a utilizar el lenguaje del poder” en un mundo más complejo y ha prometido trabajar para superar el “común denominador mínimo” entre los Gobiernos y “recuperar un sentido de la iniciativa y la acción” por parte de la Unión Europea.

Para ello dejó claro que necesita la ayuda de los Estados miembro. “No puedo estar en todas partes”, justificó.

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