domingo 20/9/20

Iglesias presiona al PSOE al “constatar” que ERC y Bildu ofrecen estabilidad al Gobierno de coalición

Covite considera “humillante” que  el vicepresidente  se reúna con  los diputados  de Bildu
Los diputados de Bildu, Oskar Matute y Mertxe Aizpurua conversan con Pablo Iglesias  | ep
Los diputados de Bildu, Oskar Matute y Mertxe Aizpurua conversan con Pablo Iglesias | ep

El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, exhibió ayer su presión al PSOE para aprobar los presupuestos con ERC y Bildu, y no con Ciudadanos, tras haber “constatado” en una reunión la voluntad de ambas formaciones de “mantener la estabilidad de la legislatura”.

Fuentes de la Vicepresidencia Segunda del Gobierno informó de la “buena sintonía” respecto al rumbo de la coalición y la voluntad de llegar a acuerdos que Iglesias apreció en sus encuentros con el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, y posteriormente con su homóloga de Bildu, Mertxe Aizpurua, y el diputado Oskar Matute.

La reunión se ha organizado en paralelo a la ronda de contactos de la vicepresidenta primera, la socialista Carmen Calvo, que en la tarde de ayer se reunía también con ERC y Junts per Cat, entre otros.

ERC guardó silencio y no confirmó ni desmintió el clima de entendimiento con Iglesias, pero sí lo ha hecho Bildu, cuya portavoz, Mertxe Aizpurua, dijo que está dispuesta a apoyar los presupuestos de 2021.

Desmontar la reforma laboral

Sin embargo, también puso sobre la mesa sus prioridades: “desmontar por completo” la reforma laboral del anterior Gobierno del PP y un cambio en la política penitenciaria en el País Vasco, y ha visto en el vicepresidente segundo “predisposición” al acuerdo.

Según la versión ofrecida desde la vicepresidencia que dirige el secretario general de Podemos, tanto el portavoz de ERC como los portavoces de Bildu compartieron “la conveniencia de fortalecer el diálogo como instrumento para abordar la crisis territorial”.

Al contrario que Iglesias, la vicepresidenta primera se mostró cauta con respecto a ERC durante una entrevista en Onda Cero, en la que recordó que la formación catalana ya votó en contra de los Presupuestos anteriores.

Y por ese motivo, precisó, el Gobierno se dirige ahora a todo el arco parlamentario: “Tenemos experiencia porque tenemos unos Presupuestos que no se aprobaron porque un partido no los apoyó y eran buenos para Cataluña”.

No obstante, sí reconoció Calvo que al Gobierno le gustaría tener el apoyo del bloque de la investidura, aunque algunas veces esos partidos acompañaron  al Gobierno y otras no, recordó.

Más allá de los tiempos, fuentes conocedoras de las negociaciones aseguran que no habrá grandes escollos entre el PSOE y Unidas Podemos para negociar el proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE), y auguran que las presiones y los malos entendidos vendrán después, cuando toque cerrar los socios.

Las fuentes consultadas consideran que aparentemente será más fácil negociar con Cs que con ERC, pues, con diez diputados, la formación de Inés Arrimadas tiene menos que perder que los republicanos, que están a expensas de las elecciones catalanas.

Pero los de Iglesias, desde dentro del Gobierno, avisan de que para ellos cualquier opción es mejor que un pacto presupuestario con la formación de Inés Arrimadas, a la que el vicepresidente segundo considera una “marioneta de los poderosos”.

Mientras, el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) ha considerado “indigno y humillante” que el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, se reúna con Bildu para negociar los Presupuestos de 2021 porque, a su juicio, supone “blanquear” a una formación que “aún justifica los crímenes de ETA”.

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