martes 20/10/20

El Gobierno aprueba la norma sobre el teletrabajo, que será voluntario y con los gastos compensados

No se aplica al empleo a distancia por motivo del Covid-19 y veta el despido objetivo por falta de adaptación
La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, comparece en rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros  | ep
La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, comparece en rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros | ep

El Gobierno aprobó ayer el real decreto ley que regula por primera vez el trabajo a distancia, que tendrá carácter voluntario y reversible y conllevará que la empresa compense una serie de gastos.  

“Se preservan los derechos fundamentales”, destacó la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que situó la aprobación de esta norma, acordada con patronal y sindicatos, como el punto de partida de “una ola de reformas” para un mercado laboral del siglo XXI. 

El texto, fruto de extensas negociaciones, no se aplicará al trabajo a distancia con motivo del Covid-19 a excepción del tema de los medios necesarios. 

Así, se obliga a las empresas a dotar de equipos y herramientas, así como mantenerlos y deja a la negociación colectiva, sin establecer obligación, compensar o no los gastos y cómo hacerlo. 

“En su caso, la negociación colectiva establecerá la forma de compensación de los gastos derivados para la persona trabajadora de esta forma de trabajo a distancia, si existieran y no hubieran sido ya compensados”, dice el texto aprobado ayer. 

Para el teletrabajo no vinculado a esta situación, la norma fija la necesidad de firmar un acuerdo con el empleado que vaya a trabajar a distancia más del 30% de la jornada semanal durante un periodo de tres meses y aquí sí la obligación del empresario de pagar los gastos en los que pueda incurrir el empleado.

También que el trabajo a distancia será voluntario y reversible tanto para la persona trabajadora como para la empresa, y no supondrá un menoscabo en los derechos de quienes lo realicen respecto al resto de trabajadores en condiciones como la retribución, la estabilidad en el empleo, el tiempo de trabajo, la formación y la promoción profesional. 

Según Díaz, no podrá usarse la falta de adaptación a este modelo como causa de despido objetivo, el de menor indemnización. 

“La negativa de la persona trabajadora a trabajar a distancia, el ejercicio de la reversibilidad al trabajo presencial y las dificultades para el desarrollo adecuado de la actividad laboral a distancia no serán causas justificativas de la extinción de la relación laboral ni de la modificación sustancial de las condiciones de trabajo”, recoge en un comunicado Trabajo. 

También se regula en el real decreto ley, que se quiere tramitar como proyecto de ley según señalan fuentes parlamentarias, el derecho a la desconexión digital o la protección de datos. Durante el teletrabajo también se debe seguir registrando la jornada. 

En cuanto a los plazos de adaptación, uno de los puntos de discrepancia entre las partes, las empresas deberán recoger la ley en un convenio o acuerdo colectivo en un plazo de un año desde su publicación en el BOE o en un máximo de tres años, en caso de así acordarlo con los representantes de los trabajadores.  

La norma entrará en vigor 20 días después de su publicación en el Boletín Oficial del Estado. 

Desde UGT, su secretario general, Pepe Álvarez, calificó el acuerdo de “positivo”; mientras que el líder de CCOO, Unai Sordo, mostró su satisfacción por lograr pactar una legislación “avanzada”, que “aborda la realidad que ha venido para quedarse”.  

Las patronales CEOE y Cepyme confiaron en que “permitirá avanzar de forma ordenada en esta modalidad, especialmente una vez se supere la pandemia”.  

La norma contará con el apoyo del PP y de Cs en el Congreso y la mayoría de partidos considera que es positiva, aunque JxCAT se queja de falta de negociación política y EH Bildu señala que se queda “muy corta”.

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