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Un racinguista en las antípodas

Bello Amigo, en una foto de los últimos días en Ferrol | cmp

Más de cien partidos jugados en sus cuatro temporadas en el Racing –tres en Segunda y una en Segunda B– hacen que para José Fernando Bello Seráns (Ribeira, 1978), Bello Amigo, su etapa en el club ferrolano sea algo especial. El exportero hispanoaustraliano visitó en los últimos días su localidad natal , en la que nació su padre –exjugador del Racing en los 50 y del que tomó su nombre futbolístico–, y aprovechó para visitar Ferrol, donde conserva amistades... y recuerdos.
 

Bello Amigo empleó su estancia en Ferrol, por ejemplo, en celebrar el nonagésimo cumpleños de Carlos Lorenzo –exfutbolista del Racing y que acompañó a Bello Amigo en su etapa en Australia–. También para ver a viejos amigos y recordar una etapa, la del Racing, que califica como “muy bonita, llena de buenos recuerdos. Para mí fue el principio de cumplir una trayectoria futbolística que soñaba desde niño”. De ahí que considere que “es algo que va a quedar conmigo para toda la vida. Sin ella las cosas no habrían sido lo mismo ni para mi padre –que regresó a Ribeira una vez que su hijo se instaló en España– ni para mí: tiene un significado especial”.

 

Contacto

Bello Amigo, de hecho, mantiene contacto con algunos de los que fueron compañeros en Ferrol (Pablo, Queco Piña, David Franch, Raúl García, Uche...). Pero también recuerda con cariño a algunas de las personas clave en su llegada al Racing: Isidro Silvera –“entonces estaba muy abierto a dejar probar a gente de todo el mundo”, recuerda–, Luis César –“fue clave en esa prueba y después fue mi mentor”–, el ya mencionado Carlos Lorenzo, Polito, Molina –“me ayudó muchísimo”, destaca– o Fran Beade –“era el preparador físico y también mi entrenador de porteros, hacía de todo”, dice—.
 

Ahora, aunque vive en Sidney, Bello Amigo reconoce que “siempre sigo al Racing”. De hecho, el exportero es consciente de que “con los nuevos propietarios se están haciendo unos planes muy buenos, se está creciendo...”. También percibe que “hay una nueva energía en el club”, lo que lo hace estar convencido de que, más pronto que tarde, el club de la ciudad naval vaya a regresar a Segunda, algo que ilusiona a una persona que, a la pregunta de si es racinguista, contesta sin dudar: “Totalmente. Para siempre”. Un apoyo que se mantiene firme a miles de kilómetros de distancia.

Un racinguista en las antípodas

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