martes 31.03.2020

Pablo Rodríguez: “El ascenso no es una obligación”

Entrenador del BBCA
Pablo Rodríguez compagina este año su trabajo al frente del primer equipo con la coordinación deportiva del club | Jorge Meis
Pablo Rodríguez compagina este año su trabajo al frente del primer equipo con la coordinación deportiva del club | Jorge Meis

Todavía queda mucho trabajo que hacer por delante. De hecho, lo alcanzado hasta hora servirá de poco si el equipo no corrobora sus buenos resultados en los próximos meses, pero el Costa Ártabra Castelo de San Felipe está en el buen camino para, por tercer año consecutivo, luchar por el ascenso. Las sensaciones son buenas pero su técnico, Pablo Rodríguez, mantiene los pies en el suelo.  

Ha sido una primera fase casi perfecta, ¿esperaba un inicio tan bueno?

La verdad es que estoy un poco sorprendido. Nunca esperas ganar los diez primeros partidos seguidos, porque hay equipos de calidad pareja a la nuestra y duelos que pueden caer de cualquier lado. Pero nos encontramos muy a gusto, el ambiente en el equipo es bueno y se nos dio bien. Al final perdimos un par de partidos, pero estoy muy contento con el trabajo de la primera fase.

Otras temporadas han acabado bien la liga siguiendo una trayectoria ascendente, pero en esta ocasión ya han empezado muy fuertes, ¿qué ha cambiado?

Llevamos ya algún tiempo trabajando con un grupo de jugadores y ellos ayudan mucho a los nuevos a involucrarse en el juego del equipo. Esto, unido al trabajo y al buen ambiente, ha sido clave. El único pero han sido las lesiones. Empezamos bien, salvo por la lesión de Brais –un dedo del pie roto–, pero fue avanzando la temporada y hemos tenido a muchos jugadores ente algodones. Eso nos ha restado un poco la buena dinámica que teníamos en los entrenamientos. Tenemos equipo en Tercera y juniors y nos ayudan todo el año, pero a la hora de los partidos no es lo mismo. Sabemos por dónde tenemos que ir, pero nos falta continuidad en el trabajo para mantener la línea de juego.

La primera fase ha sido casi impecable, pero con el nuevo sistema de competición se lo jugarán todo ahora.

Ya lo hemos hablado con los jugadores alguna vez: Lo que hemos hecho hasta ahora es casi como “una pretemporada”, no vale para mucho. Este año no hay premio a la regularidad. Ahora tenemos una fase muy corta en la que cada partido es vital, los “basketaverages” son muy importantes...  Si ahora hacemos malos partidos y nos metemos abajo nos podemos quedar fuera. La sensación hasta ahora es buena, pero tenemos que ir partido a partido hasta llegar al último y decisivo y ganarlo.  

¿Cómo ve la segunda fase? ¿Le gustan los rivales?

Muy igualada. Somos cuatro equipos y solo uno se queda fuera, pero todos empezamos a cero y todo el mundo va a querer la primera plaza. Va a ser muy complicado. Al Baloncesto Narón lo conocemos, es un partido especial, porque es un derbi y a todo el mundo le gustan estos encuentros. A Estrada ya se metió el año pasado en la fase de ascenso. Es un equipo parecido al nuestro, que no tiene un pívot dominante, pero sí muchos jugadores que pueden aportar. Y el Bosco Ourense viene creciendo con jugadores jóvenes. Es un rival muy dinámico y, sobre todo en su casa, muy peligroso. 

¿La experiencia de haber luchado ya por el ascenso juega a su favor?

Lo que necesitamos precisamente es madurez para los jugadores. Tenemos uno que ronda los 30 años, pero que no puede estar todos los partidos por trabajo; otros tres de 26 años y el resto con menos de 21. Así que tienen que ir cogiendo experiencia y galones, porque algunos de ellos son muy importantes. Cuando ellos crezcan y tengan una buena madurez podremos dar el salto. No se trata de forzar nada, sino de seguir los pasos naturales de crecimiento de los jugadores. No les vamos a exigir ascender. Son ellos los que tienen la ilusión de llegar al partido clave y ganarlo.

Se deduc que el ascenso no es una obligación.

No. El año pasado ya hubo la posibilidad de conseguir la plaza en los despachos, pero se decidió que no, que a lo mejor era un paso demasiado grande para los jugadores. El ascenso hay que ganarlo en la pista cuando los jugadores estén maduros. 
Los entrenadores los apoyamos en su crecimiento individual para que ellos tiren del equipo. 

El equipo arrastra mucha afición, ¿es uno de sus grandes activos? 

Hay pabellones muy fríos, pero nosotros en casa nos sentimos muy arropados. La gente  es un jugador extra.

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