Natalia Rodríguez cierra una etapa de cinco años en el Baxi

Rodríguez, en una acción del partido ante el IDK Euskotren | jorge meis

“Ha sido un verdadero honor vestir esta camiseta representando a Ferrol. Esto no es un adiós, sino un hasta luego. Siempre miña terra galega”. Con estas palabras anunciaba ayer Natalia Rodríguez su despedida como jugadora del Baxi, el club en el que ha militado las últimas cinco temporadas. La alero canaria, de 23 años, ha sido esta campaña, la del regreso del equipo ferrolano a la elite del baloncesto español, una de las grandes revelaciones de la competición, hasta el punto de formar parte de la terna de los premios de la Liga Endesa en esta categoría.


Evolución
Con 23 años, esta ha sido la temporada de su eclosión definitiva 



Por el momento no se ha desvelado su próximo destino, aunque lo que es seguro es que será de la máxima categoría. Su rendimiento esta temporada, apoyado en la propuesta táctica de su entrenador, Lino López, ha llamado la atención de varios equipos. Aunque ha destacado principalmente por su alta efectividad en el tiro de tres, en el que hasta las últimas jornadas de la competición fue la mejor especialista de la categoría –acabó con un 44,4% de acierto–, también ha presentado porcentajes superiores al 50% en el lanzamiento de dos puntos. Además, al ser utilizada durante muchos minutos en los partidos como ala-pívot, se ha fajado también con las grandes interiores de la liga. En la potenciación de su versatilidad está, probablemente, la clave de su evolución, en la que el técnico ferrolano ha tenido mucho que ver.



Heroína del ascenso


Precisamente Lino López es uno de los nombres que Natalia Rodríguez incluyó ayer en su carta de despedida, pero hay muchos otros, tanto propios como, sobre todo, colectivos. “Ferrol es hogar”, apuntó, “la manera de arroparte, apoyarte, animarte y ayudarte hacen de esta ciudad y su gente un sitio muy especial”.

Su anuncio generó muchos comentarios en las redes sociales. La jugadora canaria siempre ha sido una de las más activas en este ámbito y la afición, aunque no hace distinciones, la ha tenido durante estos años como una de sus debilidades. Dentro del vestuario, como reconocía el técnico hace unos meses, “es una persona que hace grupo, siempre positiva y dispuesta a dar el máximo”. Se va una de las heroínas –sus cuatro triples ante el Osés Construcción Ardoi son ya historia del club– del ascenso, aunque insiste en que no es un adiós. 

Natalia Rodríguez cierra una etapa de cinco años en el Baxi

Te puede interesar