lunes 16.09.2019

El Racing vuelve de vacío

El equipo ferrolano perdió ante el Coruxo después de una primera parte en la que se vio claramente superado y una segunda en la que no logró generar ocasiones
Rodellar protege la pelota ante la presión de un rival  | atlántico diario
Rodellar protege la pelota ante la presión de un rival | atlántico diario

En 45 minutos consiguió el Coruxo lo que no había logrado en los primeros 180 de competición, que no era más que marcar. Y eso le permitió dar, a costa del Racing, un paso al frente en su tercer compromiso liguero, en el que actuó con firmeza desde el principio, presionando la salida de balón de un equipo ferrolano que tenía muchos problemas para mantener la pelota. Al contrario, el cuadro verde no paró de correr detrás de él y eso se convirtió en un auténtico problema.

El equipo que dirige el ferrolano Míchel Alonso mejoró su imagen con respecto a anteriores jornadas. Partiendo desde la posición de colista, el Coruxo salió muy mentalizados al campo, conjurado en revertir la situación y lo consiguió con creces a costa de un Racing que en nada se pareció al que goleó la semana pasada. De hecho, el equipo vigués no tardó demasiado en llegar al área rival aunque seguía sin ser capaz de marcar, mientras que el cuadro verde tardó veinte minutos en tener presencia ante la meta defendida por Alberto, aunque sin llegar a generar un gran peligro al adversario.

Era el Coruxo el que tenía más posesión, aunque en realidad el partido estaba abierto, sobre todo cuando el equipo vigués hurgaba en los huecos que dejaba la defensa racinguista. La presión local encontró su recompensa tras la pausa para hidratarse, cuando Mateo aprovechó un error rival para plantarse ante Diego Rivas y, con gran frialdad, marcar. Y resultó que el tanto le hizo mucho daño al Racing, que al poco encajó el segundo tanto tras un saque de esquina en el que Antón de Vicente, al recoger el rechace de su envío anterior, conectó un potente disparo que se coló.

Frente
El Racing dio un paso al frente en la segunda parte para intentar reducir su desventaja. De hecho consiguió encerrarlos al Coruxo en su área, pero este vez los de Michel Alonso no se mostraron tan endebles como en anteriores encuentros y no pasaron demasiados apuros –solo en las acciones a balón parado– para sacarse la presión de encima. Incluso, a medida que pasaban los minutos, el cuadro ferrolano fue perdiendo intensidad, sobre todo debido al intenso calor, lo que permitió que el Coruxo comenzase a tener presencia en el área de Diego Rivas.

Con el partido de nuevo muy abierto, porque el gol podía llegar de cualquier parte, el encuentro se fue poniendo de cara para los locales porque su defensa era buena y, además, con velocidad a la contra para darle un motivo más de preocupación a su rival. Sin embargo, el gol racinguista no llegó y el Coruxo pudo pasar los últimos minutos sin pasar demasiados sobresaltos.

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