martes 18.02.2020

El Hogar Sor Eusebia eleva a cerca de 100 el número de sin techo de la ciudad

La institución benéfica el Hogar Sor Eusebia ha vuelto a poner de relieve el problema de los sin techo en la ciudad desde que dio a conocer su proyecto “Mi casita”.

Las inmediaciones de la Cocina Económica es un lugar donde suelen reunirse las personas en situación precaria
Las inmediaciones de la Cocina Económica es un lugar donde suelen reunirse las personas en situación precaria

La institución benéfica el Hogar Sor Eusebia ha vuelto a poner de relieve el problema de los sin techo en la ciudad desde que dio a conocer su proyecto “Mi casita”. Este permite sacar de la calle y dar un hogar estable a veinte sintecho, que pasarían a ocupar un habitáculo individual cuyo usufructo tendrán durante toda la vida. Es un proyecto que tiene vocación de crecer y, de hecho, deberá hacerlo si quiere solucionar totalmente el problema, porque según el director del Hogar, Diego Utrera, el número de personas sin hogar en A Coruña y alrededores llega a los 100.

Esa cifra fluctúa ligeramente dependiendo de a que ONG o asociación se le pregunte. Por ejemplo, en el proyecto “Boas Noites” dirigido por la orden franciscana desde hace tres años, se establece en unos 70 los miembros de este colectivo, de los que el proyecto ayuda de forma recurrente a 25, a los que mantiene localizados. En todo caso, la crisis no ha provocado ningún cambio en su situación, ni para peor ni para mejor, a pesar de las dramáticas muertes de hace unos años, en los que fallecieron algunos indigentes durante una ola de frío, aunque muchos de ellos tenían ya graves problemas de salud. 

“Nos movemos en las cifras en las que ya nos encontrábamos antes de la crisis”, señala Utrera que afirma que, la mayor parte de estos indigentes son autóctonos y que rara vez se mueven mucho. “En otros sitios no es así. Por ejemplo, en el sur suele dirigirse hacia lugares turísticos, sobre todo cuando hay un evento importante. Es una población más flotante”, asegura el director del Hogar Sor Eusebia.

Otro rasgo común en el colectivo de los sintecho es que la gran mayoría son autóctonos y de mediana edad. “Casi nunca hay sintecho jóvenes, la mayoría superan los 40 años”, explica el responsable de la institución en A Coruña. 

necesidades cubiertas

La mayor parte de ellos tienen sus necesidades cubiertas gracias a una red de asistencia en la que intervienen instituciones como la Cocina Económica, Cruz Roja o Padre Rubinos que les proporcionan cuidados médicos, ropa o comida, así como asistencia social para volver a encauzar su vida.

Una de las principales razones de que esto sea así es que los sintecho rara vez quieren amoldarse a la disciplina que rigen las instituciones benéficas y prefieren pernoctar al raso. Por eso instituciones como Padre Rubinos cada vez son más flexibles.

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