Ciudad y salud

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Se puede decir claro y no más alto, que la ciudad coruñesa junto con la de Gijón. Son las dos peores ciudades europeas, o al menos, las que peor aire se respira de Europa, según un estudio elaborado sobre la calidad ambiental y saludable del entorno en que se vive, lo que conlleva un alto índice prematuro de mortalidad debido a la falta de zonas verdes suficientes, así lo estima la OMS. Esto se podría evitar si se cumpliesen sus recomendaciones, cosa que no se hace en muchos lugares. A Coruña es una de esas ciudades estudiadas y ocupa la décima posición en cuanto al entono de la falta de zonas verdes para la población.

A Coruña, carece de suficiente vegetación, la que hay está muy dispersa y mal atendida, con un abandono endémico en el tiempo y esos espacios son escasos para la población actual. Las zonas verdes proporcionan un mejor estado anímico saludable, tener suficientes parques, jardines, arbolado y vegetación adecuada al entorno ciudadano, mejora su calidad de vida y se evitan las muertes prematuras, poniendo en entredicho el grave inconveniente de vivir rodeados de un asfalto estresante.

Al no disponer de espacios verdes, repercute de modo negativo en la salud de los ciudadanos y es la realidad en la que se mueve la mayoría de los coruñeses, que no son ajenos a la misma situación que se observa en Europa. De modo que Gijón, se haya en el puerto 4° de la lista como una de las peores ciudades para vivir y A Coruña, se encuentra en el puerto 10° de dicha lista, en ratios de urbanidad sostenible, algo que a la Alcaldesa le encanta hablar. Pero debe asumir que no es la ciudad ideal, según dicho estudio.

La salud, se supone que no tiene precio y el estudio cifra en unas mil ciudades examinadas y unas 43.000 muertes prematuras, que bien, podían evitarse siguiendo las directrices de la OMS. La entidad aconseja disponer de un espacio vede de al menos 0,5 hectáreas, a una distancia de 300 metros en línea recta.

La vegetación en la ciudad coruñesa es escasa, tanto de parques, jardines, arbolado y plantas en general, en las calles de más tránsito o las más amplias, caso de Avenida del Ejército, Palloza, Linares Rivas, Cantones, Marina, Parrote y Paseo Marítimo. Además hay numerosas calles peatonales que el arbolado brilla por su ausencia, con una masificación del asfalto en detrimento del bienestar social.

De los barrios, poco se puede decir, solo que están dejados de la mano municipal desde hace mucho tiempo, por la política urbana que se lleva a cabo, en los cuales no hay zonas verdes suficientes para sus habitantes, ni árboles y plantas, para respirar un aire más sano y limpio, por tanto habrá que levantar parte del asfalto y empezar a cambiar el hábito de urbanismo municipal. Donde hace falta, no solo, un paisaje verde, en lugar del horrendo asfalto que se observa en numerosos puntos de la ciudad, lo que lleva aparejado, los beneficios saludables para sus habitantes y visitantes, reduciendo los niveles del sofocante calor, la contaminación ambiental y acústica. Se puede diseñar una ciudad en la que convivan tráfico y ciudadanos con mejor nivel de vida.

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