Lista Abierta de Suárez- ¿Por qué los eliminaban? (y II)

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Tratamos de conocer parte la verdad de lo que pasó en Ferrol durante la guerra civil, en el sector de eliminar rotundamente (asesinato) a los que consideraban defensores de la República en cualquiera de los aspectos. A la vez, recordamos que el gobierno actual del municipio está en deuda con los ferrolanos que quieren honrar a esos asesinados, con un monumento-recuerdo, en la ciudad.


El contexto en el que vivimos, referente a la “Memora Histórica”, está dando ejemplos muy importantes de búsqueda de la verdad y de condena de la violencia contra los que deseaban otro modo de vida que respetase las libertades y los derechos humanos. Recordemos lo ocurrido hace ocho días con el Papa Francisco que condenó “el odio en nombre de Dios” contra los judíos de Eslovaquia, practicado por sacerdotes, alguno muy importante. Otro ejemplo fue la divulgación por cadenas de TV de los “campos de concentración” en España durante la guerra y hasta los años sesenta, el documental tenía en cuenta investigaciones como la del libro Los campos de concentración de Franco: Sometimiento, torturas y muerte de Carlos Hernández de Miguel que recoge casi 300 en toda España, en la provincia de Coruña señala dos, uno en Ferrol el “Campo de concentración de la escollera”, el otro en Betanzos ubicado en la fábrica de curtidos y el parque de Pasatiempos .


Retomamos lo del investigador Suárez que nos dice el porqué fueron fusilados 715 víctimas. Comienza clasificándolos en tres grupos: Víctimas militares, aquellos que mantenían el juramento de fidelidad al Estado Republicano, que iban desde un contralmirantes, dos generales, un capitán de navío, un comandante de carabineros, seis oficiales, 28 auxiliares y suboficiales, 42 cabos, 12 maquinistas, 5 operarios técnicos, 6 carboneros, 7 soldados, y los que más 75 marineros y fogoneros; en total 186 personas.


Segundo, los que estaban desempeñando Cargos públicos: Un Presidente de la Diputación, 9 alcaldes, 7 tenientes de alcalde y 21concejales; en total 38 asesinados.


Por último, Según su ideología, es decir, el partido y el sindicato al que pertenecían. Hay que tener en cuenta que los rebeldes sólo admitían una ideología, la suya, basada en gran parte en costumbres religiosas, no existía libertad de pensamiento, ni de expresión, tampoco se respetarán los Derechos Humanos y todo esto es lo que define una dictadura que puede ser de derechas como la de Franco, o de izquierdas como la de Stalin. Los asesinados por su ideología en Ferrolterra, hasta ahora, son 219. El que sufrió más fue el partido más estructurado, el PSOE con las Juventudes Socialista y los trabajadores de la UGT, en total 98 bajas; le sigue la CNT (Confederación Nacional del Trabajo) Juventudes Libertarias y Partido Sindicalista (45), Izquierda Republicana – PRRS (partido republicano radical socialista) (31); Partido Comunista -CGTU (Confederación General de Trabajadores Unidos) 27; los cuatro último son: Unión Republicana 11, Partido Galeguista 4, Agrarios (de Pita Romero) 2, y sólo uno del Partido Federal.


El autor hace listados personales por orden cronológico, en los que podemos encontrar que el asesinado era un: albañil, o vocal del sindicato de pescadores, mecánico, comerciante, exsacerdote masón, radiotelegrafista, pintor, guardia municipal, vigilante de pesca, relojero, maestro, marmitón, camarero, funcionario judicial, marino mercante, trabajador de La Naval (astillero), vocal de la Sociedad Agropecuaria “Coitas Labregas” de Grañas do Sor-Mañón, o formar parte de los tripulantes del mercante Udondo ya que los cuarenta fueron fusilados en el cementerio de Serantes en tres sesiones, la mayoría con edades comprendidas entre 25 y 35 años. También aparece un listado de los “paseados en Canido por intentar huir”, uno de 19 años, mecánico, pertenecía a la JSU; otro caso fue el asesinato de toda una familia en As Pontes, Juana de 59 años, Manuel Ramos su esposo exconsejero agrario mayor de 65 años, y los dos hijos Manuel y José de 25 y 28 años, no explican las causas.


En la Tesis aparecen apenas una docena de mujeres, más de la mitad socialistas; María Vázquez Suárez de Miño; María Abella, María Otero, Concepción Montouto todas del Colectivo Femenino Socialista; Josefa Gómez de la Sociedad de descargadoras de la UGT y presidenta del Grupo Femenino Socialista de Ferrol (acusada de suministrar carbón al acorazado España; Milagros Nidáguila 20 años por encontrarse a bordo del Cervera deja dos hijos, militante de las J.S U; Amada García 27 años, etc. Las doce mujeres junto con las aportadas por el profesor Maíz no llegan a veinte. No les interesaba acabar con las mujeres, sobraba con asesinarles los hijos, el marido o el padre para que el sufrimiento y el hambre durara una vida.


Se preguntaba un amigo cómo era posible que en el año 1936, en tan poco tiempo, los seleccionasen para asesinarlos. Encontré la respuesta en el trabajo de un grupo de 13 investigadoras/res, entre ellos los ferrolanos, Bernardo Máiz y Eliseo Fernández, editaron el libro Os nomes do terror. Galiza 1936: os verdugos que nunca existiron (Sermos Galiza, 2017). La aportación del especialista en biblioteconomía y archivística, Eliseo Fernández, es muy acertada para lo que estamos tratando, presenta “A Delegación de Orden Público e a Administración do Terror en Ferrol (1936)”. Hoy no es el momento para comentarlo, pero dejo anotado que los rebeldes, desde las diputaciones que iban tomando y por orden del nuevo Estado, elegían personajes especialmente duros que contaban con ayudantes y delatores desde falange, milicianos, guardias civiles, policía local, párrocos y entes empresariales. A Ferrolterra le tocó un guardia civil ferrolano, Victoriano Suanzes Suanzes, desgraciadamente muy eficaz en lo que se le pidió, tanto, que unos meses después lo enviaron a Barcelona para que hiciese lo mismo. Otro día hablaremos de aquellos terroristas sin rostro.

Lista Abierta de Suárez- ¿Por qué los eliminaban? (y II)