Una nueva exigencia en Lezama

El pontés fue elegido el pasado año el mejor jugador del equipo por la afición | j. meis
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Con Diego Rivas lesionado, Gazzaniga fue el encargado de defender la meta del Racing en su primer duelo liguero, en casa y, además, ante un viejo conocido como el Unionistas. Un debut que asimismo fue el del meta uruguayo que, en su presentación liguera en A Malata, captó todas las miradas del estadio local al parar un penalti que, si bien, en el rechace los salmantinos hicieron su gol.


“El partido a nivel individual tuvo un sabor agridulce”, manifestaba el portero, “pero ya he debutado, ya me he quitado ese peso de agradar o no y ahora a trabajar y a seguir”. Y lo que sigue en el camino tanto de Gazzaniga como del pontés Quique Fornos y de sus compañeros de equipo es un siempre difícil filial, el Athletic B. “Los leones son siempre leones y a ver si le podemos meter mano por algún lado”, apuntaba el meta del grupo ferrolano.


Una complejidad que también manifestaba Fornos al señalar que “estamos en una liga bastante exigente. Si nos ponemos a hablar de nombres, equipos, jugadores... decir que tenemos un partido fácil va ser complicado, casi imposible. Es un rival que lleva mucho mamado, por así decirlo, son fuertes”, en referencia a la disputa el pasado año del play-off de ascenso, si bien el de As Pontes afirmaba que “vamos allí convencidos de que somos capaces de ganarles”. Tras el varapalo de caer en un duelo en el que “si alguien mereció la victoria, fuimos nosotros”, comentaba Fornos, el del domingo se presenta como una “revancha” para los de Cristóbal Parralo, en una competición un tanto más tranquila que la vivida el pasado año. “Veníamos de una liga cortísima y con cualquier traspié veías que no quedaban partidos para engancharte”, analizaba el pontés, “ahora tenemos que estar tranquilos, confiar en el grupo y demostrar cada domingo lo que valemos”.

Una nueva exigencia en Lezama