Semáforo y carrera

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En nuestra ciudad hay semáforos a diferente espacio de tiempo según su ubicación y tráfico de peatones, con respecto al de la circulación, todos con amplitud de tiempo para cruzar las respectivas calzadas, salvo algunos que no se regularizan con respecto al tráfico que soportan, uno de estos semáforos y quizás el más polémico y problemático sea el situado en Sánchez Brégua, hacia la Rosaleda, el tiempo para atravesar sus seis carriles, no son suficientes para los peatones, en ambos sentidos, más problema tienen los que atraviesan hacia la Rosaleda, el cual se corta enseguida, apenas 25 segundos, para cruzar seis carriles, los cuales conforman aquella amplia calzada y los peatones tienen que hacerlo a la carrera, sino, se ven inmersos en la vorágine del tráfico en sentido entrada a la Ciudad, apenas se pone en parpadeo y los vehículos se ponen a funcionar, cuando aún los peatones están pasando en plena calzada, lo que conlleva un riesgo de atropello hacia el peatón, por el escaso tiempo de atravesar tan largo trayecto.


No acontece lo mismo en el paso que va hacía Sánchez Brégua, debido que aunque el semáforo se pone en rojo para los peatones, estos pueden seguir debido a que también está en rojo el disco para los conductores, lo que da un respiro al viandante para asegurarse llegar a la otra orilla de la calzada. Esta circunstancia se agrava en los peatones de mayor edad y con problemas de movilidad, lo que hay que tener en cuenta, para dar un mayor tiempo en el cruce de estas personas que se afanan en llegar a la Rosaleda por esta vía de Sánchez Brégua.


Para solucionar el problema hay varias soluciones, entre ellas, la más factible dar mayor tiempo al peatón para cruzar en verde, sobre 40 segundos, que, es más o menos, lo que dura el de la Plaza de Mina y son cuatro carrilles de circulación, frente a los 25 segundos de estos seis carriles, dos de entrada a la ciudad, otros dos de salida y dos más para el servicio de entrada y salida del aparcamiento, con lo cual, esos 25 segundos, no dan tiempo a cruzarlo en sentido hacia la Rosaleda, o se hace esto, o se hace un tramo peatonal en dos etapas, con una parada en el centro del paso, como en Linares Rivas ó como estaba antes de la reforma en los Cantones, de todos modos. Lo idóneo sería aumentar la carencia de tiempo al peatón y que pasase sin agobios y sin que los conductores les pitasen con el claxon haciéndoles apurar más de lo que pueden a la gente mayor y con problemas bien visibles de movilidad, pasando de 25 a 40 segundos.

Es un tema sobre el que la gente mayor se queja con harta frecuencia y aquí, se recoge, para dar validez a la voz que clama contra el desfase de un semáforo que hay que pasarlo a la carrera, para no verse inmerso en un problema de tráfico que puede tener fatales consecuencias para alguno de los usuarios de aquella Rosaleda y atropellado por algún vehículo, en sentido entrada a la ciudad o al aparcamiento allí situado. Sin olvidarnos que muchos vehículos se quedan a pie de semáforo cuando este se cierra y aprietan el gas cuando se abre y con peatones pasando todavía en el cruce indicado. Prevenir es importante, actuar, es solucionar un problema de graves consecuencias.

Semáforo y carrera