Iria Folgado: “Me gustan canciones de todo tipo, de Rosalía a Luar na Lubre o Guns n´ Roses”

Folgado, ayer, en Tui, donde abrirá la XV Músicas no Claustro | gus abreu
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La oboísta Iria Folgado –San Sadurniño, 1996– lleva ya siete años en la capital de Alemania. Cuando cumplió la mayoría de edad, hizo las maletas para continuar su prometedora carrera en la Konzerthaus Orchester Berlin, donde desempeña la función de solista en su instrumento. Hoy, a las 21.30 horas, abrirá la XV edición de Música no Claustro de la catedral de Tui, “un privilegio”, dice, “por poder hacer un concierto con público” en plena crisis sanitaria.


¿Satisfecha por actuar en casa?

Para cualquier músico ahora mismo, con la pandemia, es un privilegio tener la oportunidad de hacer un concierto con público. En España, por suerte, no se cancelaron muchos conciertos, pero en Alemania fueron meses sin poder hacerlos, así que es una gran suerte. Poder hacerlo además en Galicia es un lujo y estoy muy contenta de que puedan venir familiares y amigos a escucharme. Al estar fuera, estos conciertos en vivo no los puedo compartir con la gente de donde soy.


Hay músicos que necesitan más que otros ese contacto con el público. ¿Es su caso?

Todo músico en realidad prepara repertorios y estudia para sí mismo porque le gusta, pero siempre con el fin de poder compartirlos con el público. La sensación de llegar al escenario y ver que la sala de butacas está vacía no tiene nada que ver con la adrenalina que te producen los aplausos, ver disfrutar a la gente, esa recompensa del final... Y durante esta crisis eso lo disfrutamos poco.


Hoy estará acompañada por otras tres músicas.

Sí, tres chicas que tocan instrumentos de cuerda: Sara Abeal –violín–, Cristina Cordero –viola– y Montse Egea–violoncello–. El concierto se abre con una carta blanca, es decir, que pude elegir todo el repertorio. Tocaremos obras desde Mozart hasta Britten y también un arreglo para incluir el oboe de un cuarteto de cuerda de Fernando Buíde, un compositor gallego muy joven y con mucho éxito.


Teniendo 25 años, y siete de ellos ya en Berlín, su relación con la música será bien temprana...

Empecé con 9 años a tocar el oboe en el Conservatorio Xan Viaño. Fue un poco el azar, la verdad, tanto en la elección del instrumento como porque en mi familia no hay músicos... Sí es cierto que desde el primer momento me gustó muchísimo y pronto me di cuenta de que quería estar vinculada a la música, como docente o como intérprete, pero quería dedicarme a esto, y ahí sí hubo un gran esfuerzo de estudio y de trabajo, con muchos sacrificios que no son los normales en un niño de esa edad. Hay que dedicarle muchas horas, sí, pero si te gusta lo haces con más ganas y si ves que tiene su recompensa, te motiva y te anima a seguir en ello.


Es curioso que no hubiese ningún “antecedente” en la familia...

Bueno, por parte paterna sí que les gusta mucho la música, pero no hay músicos profesionales ni que se dedicasen a esto. Sí creo que mi padre es muy talentoso, pero nunca le dieron un instrumento (ríe)... También es cierto que en España, aunque ahora cada vez más niños asisten al conservatorio o a una escuela de música, antes no era tan fácil ni tan común tener acceso a esa formación.


¿Fue difícil tomar la decisión de marcharse siendo tan joven?

Desde los 15 años fui a clases particulares con el oboísta de la Orquesta Sinfónica de Galicia Casey Hill y él siempre me motivó para ir a estudiar fuera porque decía que en España iba a ser más difícil encontrar trabajo en una orquesta o como músico, pues no hay tanta demanda y tantas plazas abiertas. Barajando posibilidades, decidí irme a Berlín y allí me fui con 18 años. La gente de mi entorno me animó a ir, me sentí respaldada; vi que confiaban en mí y me lo tomé como una oportunidad. Y creo que, visto desde ahora, hice bien, porque aprendí cómo funciona el mundo de las pruebas y las orquestas antes que si me hubiese ido más tarde.


¿Hay tanta diferencia entre Alemania y España en lo que respecta a la música clásica?

En Berlín la música clásica no tiene la dimensión de la música pop, por ejemplo, pero sí tiene una importancia en la cultura del país y eso se ve en la calle. Los niños desde pequeños juegan al fútbol, pero también van a proyecto didácticos, conciertos... Allí hay seis orquestas y todas se llenan, cuando en España hay una por ciudad y a veces no se llega a completar. La música clásica está más integrada en la vida de la gente que en España.


Aparte de la música clásica, ¿hay algún otro estilo que le guste?

No tengo preferencias de estilos; mi preferencia es de canciones, sean pop o rock. En eso soy muy abierta: me gustan canciones de Rosalía y también de Guns n´Roses o de Luar na Lubre.

Iria Folgado: “Me gustan canciones de todo tipo, de Rosalía a Luar na Lubre o Guns n´ Roses”