La EUDI surca las aguas del turismo náutico accesible

Imagen de algunos de los estudiantes, docentes y entidades participantes | c.i.
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La Escuela Universitaria de Diseño Industrial del Campus de Ferrol se convierte cada curso en un auténtico laboratorio de ideas e innovadoras propuestas conceptuales para ámbitos tan dispares como el de la automoción, la joyería o la cerámica, entre otros. Muchos de ellos, los desarrollados a través de la metodología Aprendizaje y Servicio, tienen además un fuerte componente de compromiso social.

Se trata de trabajar sobre necesidades reales del entorno con la finalidad de mejorarlo. La fórmula más eficaz para lograrlo es trabajar mano a mano con los agentes sociales implicados en cada caso, colaboraciones de las que surgen interesantes iniciativas como la presentada ayer en el centro dirigido por José Ramón Méndez.

Un total de 86 estudiantes de tercer curso del Grado en Ingeniería en Diseño Industrial y Desarrollo del Producto pusieron en esta ocasión su ingenio al servicio del turismo náutico accesible. Diseñaron así un catamarán para personas con movilidad reducida y también para personas sordas con acceso y posibilidad de tripulación universal, para poder ser manejado desde cualquier punto del barco sin tener que estar en el asiento de mando.


El proyecto se desarrolló con la colaboración de la ASCM, la AXF, Praxxis Inclusión Cooperativa, la asociación A-02 Velas y con la empresa XoubaBoats 


El proyecto, correspondiente al curso pasado –la irrupción de la pandemia obligó a retrasar su presentación–, se llevó a cabo con la colaboración de la Asociación Sociocultural ASCM; la Asociación de Persoas Xordas de Ferrol (AXF); Praxxis Inclusión Cooperativa Galega sin ánimo de lucro; la Asociación Náutica, Social y Ecológica A-02 Velas y la empresa XoubaBoats. Fue precisamente el modelo de embarcación eléctrica “Xouva 4.90” propiedad de esta última compañía la que sirvió de base para el proyecto académico. El director de la firma e ingeniero naval, José Ballester, destacaba ayer la gran variedad de soluciones propuestas por el alumnado de la escuela ferrolana para mejorar ese aspecto relacionado con la tripulación del barco desde cualquier punto del mismo. Es la labor de estos estudiantes de Diseño Industrial, dijo, el que da valor añadido al trabajo base de ingeniería naval a través de los acabados y las formas, y que al mismo tiempo sea funcional, práctico y adaptado a todas las personas.

“Es muy emocionante ver las diferentes ideas, versiones y opciones planteadas por los estudiantes”, comentó. Expresó asimismo su deseo de mantener la colaboración con la EUDI de cara a nuevas iniciativas y apuntó al sector náutico como una salida profesional interesante para el alumnado del grado que se imparte en la escuela ferrolana.

Ballesteros participó ayer, junto a las demás entidades colaboradoras y alguno de los estudiantes implicados en el proyecto, en la entrega de diplomas con la que el centro quiso mostrarles su agradecimiento por el trabajo realizado.


Sin barreras


Los responsables de Praxxis y de A-02 Velas, Laurent Ogel y Gemma de la Montaña, respectivamente, incidieron en la necesidad de ofrecer un turismo náutico accesible, sin barreras, “para que todo el mundo pueda navegar”, para lo que es necesario disponer de barcos acondicionados y lo más accesibles posible, pero también de instalaciones e infraestructuras necesarias en espacios como las autoridades portuarias o en las propias playas.

Muy satisfecha también por esta colaboración se mostró la presidenta de la ASCM, Paula Gárate, que animó al sector del diseño a pensar en todas las personas a la hora de realizar sus propuestas con el objetivo de que “la accesibilidad universal pueda ser pronto una realidad”, dijo. Por parte de la AXF, su presidenta, Teresa Gallo, puso también en valor este tipo de colaboraciones con el ámbito académico con el fin de poder seguir avanzando en la eliminación de barreras también en el ámbito de la comunicación.

Las aportaciones realizadas por todas estas entidades fueron fundamentales para la ejecución del proyecto, un trabajo que ayer fue destacado por la vicerrectora del Campus de Ferrol, María Jesús Movilla.

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