La Xunta aboga por imputar el coste de la extinción a los responsables de los incendios forestales

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El director xeral de Defensa do Monte de la Xunta, Manuel Rodríguez, abogó por imputar el coste de la extinción de los incendios forestales a quienes sean responsables de los mismos cuando “se acredita su autoría”, además de seguir ejerciendo contra ellos la vía penal habitual.


En una entrevista en RNE, aseguró que hay que aplicar el principio de “quien la hace la paga” y que es “lógico y justo” que la persona responsable de un incendio tenga que pagar los costes de su extinción, que en un principio asumen todos los gallegos porque pagan con sus impuestos el servicio contraincendios.


Cálculo de tarifas

Rodríguez destacó que este año el Pladiga (Plan de prevención y defensa contra los incendios forestales de Galicia) dispone de un sistema “que permite el cálculo de las tarifas de los costes de intervención de cada incendio”, una cuantía que puede superar el medio millón de euros.


Es el caso del que se registró en O Courel esta semana de unas 185 hectáreas –y que, aseguró, fue causado por un rayo, al igual que el de Salvaterra– cuyo coste de extinción fue de 570.000 euros entre el personal y todo los medios desplegados.


Rodríguez insistió en la responsabilidad individual de los titulares de los terrenos, ya que Galicia es “un país de propietarios” en el que más del 98% de los montes están en manos privadas.


Obligaciones del propietario

“A nadie se le ocurre circular sin ITV en el coche, pues una finca tiene un propietario que, además de derechos, tiene una serie de obligaciones y su propiedad no puede poner en riesgo la vida de sus vecinos, ni de nadie”, ha advertido el director xeral.


Así, dijo que la vigilancia por parte de la administración “es clave” en la prevención, pero que esta constituye también “una labor de todos, de concienciación de la sociedad”.


En este sentido, aseguró este año se intensificará la “ejecución subsidiaria” por parte de la Xunta en aquellas fincas “que no cumplen esa obligación legal y posteriormente se le pasará al propietario los costes de esa intervención”.


El Pladiga de este año también recoge el objetivo de que ardan menos de 17.000 hectáreas. Eso sí, el director xeral matizó que “no es un objetivo exactamente”, sino que es una previsión de control de daños realizada a través del “estudio de la serie histórica” del número de incendios y de la superficie arrasada en años anteriores.


En este sentido, Manuel Rodríguez destacó que precisamente tras períodos en los que se producen olas de incendios –las últimas, 2006 y 2017– “suelen venir años tranquilos”.


Otra de las novedades en las que incide el plan de prevención para este año es el aumento de la superficie que abarcan las cámaras de videovigilancia, una herramienta que el director xeral ve “fundamental para la coordinación” de los medios de extinción. 

La Xunta aboga por imputar el coste de la extinción a los responsables de los incendios forestales