Pedro parecía el único con ganas de celebración

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En un ambiente gélido, y no solo por la temperatura de la capital española, los políticos celebraron un acto de conmemoración de la Constitución en el que el único con ganas de fiesta era el presidente del Gobierno. Lucía Pedro Sánchez la sonrisa de antaño –esa que se le había encogido hasta casi desaparecer a medida que avazaba la pandemia– y subrayaba las dos importantes razones para celebrar el 6 de Diciembre: que la Constitución permite declarar el estado de alarma para luchar contra el coronavirus y que sus primeros Presupuestos permitirán desplegar el “alma social” de la Carta Magna. Con énfasis en sus, de él, de su equipo. Igual por ese subidón de endorfinas que le ha regalado la aprobación de las cuentas no le prestó atención a la crispación de los representantes de los partidos, que se acusaban mutuamente de poner en peligro la Constitución y lanzaban flechas a diestro y siniestro. Menos mal que el virus sigue siendo el tema estrella y pudo departir sin tener que meterse en polémicas que le chafasen el día. FOTO: pedro sánchez, satisfecho en el acto por el día de la constitución | efe

Pedro parecía el único con ganas de celebración