Una mosca que descubre a Trump

|

MICHAEL Wolff sufrió una metamorfosis casi kafkiana y durante siete meses permaneció como una mosca en la pared de la Casa Blanca –¡qué mal está el servicio! Siete meses y nadie recurrió al insecticida–. En ese tiempo vio y escuchó cosas que llevaron a escribir el libro “Fuego y furia”, que recoge confesiones de Trump como: “Lo que hace que vivir merezca la pena es poder acostarte con las mujeres de tus amigos”. Recuperada la forma humana, a Wolff le dio por pensar y sacar sus propias conclusiones que llevan a asegurar: “Todos los que rodean a Trump piensan que es un idiota”. Y muchos que no le rodean lo piensan también. FOTO: michael wolff | efe

Una mosca que descubre a Trump