Las normas no entienden de clases

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una de las características de esta crisis sanitaria es que, en algunos aspectos, nos iguala a todos. Como por ejemplo, a la hora de cumplir las medidas impuestas a raíz del estado de alarma. Ante un control policial poco importa que uno sea, por ejemplo, el obispo de San Sebastián; si se está saltando las normas se va a volver a casa con una multa. En el caso de Munilla, de 600 euros. Llevaba a una mujer al dentista, que es algo muy loable, pero lo hacía con ella de copiloto, ignorando por completo las órdenes sanitarias. Moraleja: las buenas acciones no están por encima de la ley. FOTO: el obispo munilla

Las normas no entienden de clases