A Malata, fortín hacia el objetivo

El equipo ferrolano está rayando a un gran nivel en su feudo | jorge meis
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No conoce el Racing otra cosa en A Malata que no sea la victoria desde que Cristóbal Parralo está al mando. Tres victorias en otros tantos partidos se tradujeron en nueve puntos que estuvieron cerca de hacer que el equipo ferrolano quedase entre los tres primeros del subgrupo 1-A, lo que le permitiría seguir en la lucha por el ascenso a Segunda y lo clasificaría matemáticamente para Primera RFEF. Ahora, con la vista puesta en llegar a asegura su presencia en esta categoría, el cuadro verde espera seguir en esa dinámica.


A diferencia de lo que sucedió en los primeros meses del campeonato, acabó el Racing presentando mejores números en casa (14 puntos) que a domicilio (13). Estos guarismos le hicieron ser el quinto mejor local del subgrupo, tan solo superado en este apartado por Deportivo, Coruxo, Unionistas de Salamanca y Zamora. Desde el 7 de febrero, cuando cayó ante el Salamanca (0-1) –resultado que le costó el puesto a Emilio Larraz– no pierde el cuadro verde en A Malata.


Enfrente, sin embargo, tendrá este domingo el Racing a un rival que ha cosechado a domicilio más puntos (13) que en su feudo (12). De hecho cuatro de las seis victorias que ha conseguido en lo que va de campeonato liguero las ha sumado lejos del Nuevo Ganzábal. La última, incluso, la que le hizo imponerse en el feudo del Lealtad (0-1) en el último encuentro de la primera fase, resultado que le acabó permitiendo meterse en este grupo intermedio del torneo.

A Malata, fortín hacia el objetivo