BNG y CIG afean la brevedad de la visita a Navantia de su presidenta

La CIG criticó la falta de propuestas de carga de trabajo hasta el inicio de las fragatas F-110 | daniel alexandre
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La fugaz e inesperada visita de la nueva presidenta de Navantia, Belén Gualda, a los astilleros de Ferrol y Fene supuso toda una sorpresa para las entidades sociales y políticas de la ciudad naval. El encuentro, que el comité de empresa calificó de “distendido” y “breve”, supuso una primera toma de contacto de la directiva con las instalaciones de Ferrolterra y su situación –al margen del encuentro telemático del pasado mes de febrero con los sindicatos–.


Sin embargo, la naturaleza oficial de la visita fue objeto de críticas por parte del BNG y el sindicato CIG, que apostaban porque un encuentro de estas características serviría para ahondar en la problemática de las factorías de la ría y para establecer un calendario de trabajo de cara a desarrollar medidas que palien dichos problemas. El portavoz del partido nacionalista en Ferrol, Iván Rivas, calificó la cita de “visita turística”, denunciando que el gobierno local “non lle esixira a máis mínima explicación respecto da actual situación da empresa e o seu futuro”.


Rivas, por medio de un comunicado, señaló que la empresa debía desarrollar una política de contrataciones –en referencia al rejuvenecimiento de las plantillas contemplado en el Plan Estratégico de 2018– con trabajadores procedentes de la industria auxiliar. Esto, apunta, serviría tanto para frenar el “desmantelamento do sector”, como para fomentar la formación de cara a la construcción civil. El líder del BNG ferrolano abogó también por la transformación del astillero, criticando que, durante el encuentro, apenas se hizo hincapié en el tema.


Más de lo mismo

Por su parte, la CIG fue mucho más crítica con la visita de Gualda, señalando que, dado que ya habían tenido en febrero un primer encuentro telemático, la del lunes debía haber sido “unha xornada de traballo”. La central nacionalista censuró, además, que se avisase el mismo día del encuentro a la parte social y “apenas vinte minutos antes de se rematar a xornada laboral”.


En cuanto al contenido, la CIG criticó que la discusión sobre la necesidad de carga de trabajo se centrase en el proyecto de las fragatas F-110 y en un proyecto para Turbinas “que soa ben mais que depende de presupostos que están no ar”. Del mismo modo, la central afeó la falta de “estratexia” respecto a la eólica marina y que no se hablase de la situación de Carenas. Por último, la CIG censuró que siga sin verse reflejado en los planes del grupo naval la construcción de un dique cubierto, dado que el taller de subbloques “é contraproducente” para el proyecto de las fragatas sin esta infraestructura.


BAM para Ferrol

Por otro lado, el Partido Popular anunció ayer que volverá a llevar al Parlamento de Galicia su petición de un Buque de Acción Marítima (BAM) para los astilleros de Navantia Ferrol.


El portavoz del grupo, Pedro Puy, reiteró que el proyecto de las fragatas F-110 ya contaba con una partida presupuestaria en 2018 y que la situación actual podría suponer un nuevo retraso en el mismo o incluso “unha paralización total da actividade”. El popular recordó, además, que ya se encargó un navío de estas características a Puerto Real.


El astillero de Ferrol será el primero de Europa en integrar tecnología 5G en sus procesos
El astillero de Navantia Ferrol será el primero de Europa en implantar en sus procesos productivos la tecnología 5G, gracias a un acuerdo firmado por el grupo naval público con Telefónica, y que contará con la participación de Ericsson, Idronia y Cinfo. Este nuevo paradigma comunicativo no se limitará a establecer una red de mayor capacidad, sino que permitirá realizar determinados procesos de computación en la nube con una latencia muy reducida y el uso de tecnologías como la realidad aumentada de forma remota.


Según apuntó Telefónica por medio de un comunicado, se han establecido tres “casos de uso” basados en el 5G, para lo cual se ha instalado una red privada dedicada –es decir, de uso exclusivo para estas operaciones– de 3,5 gigahercios y bandas milimétricas de 26 gigahercios. A esto se suma un centro de “edge computing” –un tipo de computación similar a la nube pero que realiza estas tareas en nodos dedicados– en las instalaciones de Telefónica en A Coruña, que complementarán las operaciones en los astilleros.


Los tres casos en lo que se ha aplicado por el momento esta tecnología han sido la asistencia remota mediante realidad aumentada y modelos 3D, lo que permite un menor desplazamiento de personal especializado; la visualización de piezas virtuales en un entorno real previo a su construcción; y soporte para la fabricación de buques de forma modular, de modo que no se necesite un ordenador de altas prestaciones en el propio lugar para calcular con precisión el montaje.

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