Parece que no aprendemos...

Terraza de un establecimiento llena de clientes | aec
|

Febrero ha sido un mes negro en Galicia, donde se han registrado más muertes por coronavirus que en los peores momentos iniciales de la pandemia. En estos 28 días hemos visto cómo los hospitales de algunas áreas sanitarias, como las de Pontevedra, Ferrol o A Coruña, estuvieron a punto de colapsar y, en algunos casos, todavía están lejos de volver a la normalidad. También sabemos ya (lo imaginamos) que en lo económico será nefasto, con cierres de empresas y negocios, en buena parte propiciados por los cierres obligatorios de actividad y el confinamiento municipal de la población. Y, aún así, estrenamos la desescalada con una multa cada seis minutos porque parece que a unos cuantos no les parece suficiente lo que ahora podemos hacer. No es de recibo que tengan que salir los responsables políticos y sanitarios en tromba a pedirnos prudencia, a que cumplamos la norma mientras hacemos cola para tomarnos una cerveza o un café en una terraza con la marcarilla tapándonos la papada. De igual modo, no es razonable la actitud de algunos hosteleros, pocos, pero los hay, que incumplen el aforo de su establecimiento, lo que puede llevar a un nuevo cierre... Parece que no aprendemos.

Parece que no aprendemos...