Periodistas y México

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La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) le transmitió al embajador de México en España, Javier Ramírez Acuña, la extrema preocupación de los periodistas españoles por la situación de sus colegas en dicho país, en especial ante las amenazas de muerte recibidas por la periodista y defensora de los derechos humanos Lydia Cacho, las cuales le obligaron a abandonar México el 4 de agosto.

Aprovechando la estancia en La Coruña del embajador mexicano, el presidente de la Asociación de la Prensa de esta ciudad, Manuel González Méndez, le hizo entrega a Javier Ramírez de un documento suscrito por la FAPE en el que insta al Gobierno mexicano a que investigue, encuentre y juzgue a los responsables de este y anteriores hostigamientos contra la periodista, cuya protección le pide que extreme.

La FAPE y las organizaciones periodísticas que la integran consideran inquietante que, pese a la voluntad política de hacer frente a la corrupción y el crimen organizado y quienes los amparan, todavía exista en México falta de interés y de acción por parte de distintas instancias gubernamentales y estatales.

La FAPE reclama de las autoridades mexicanas que pongan en marcha un verdadero plan que acabe con la violencia, cuyo más reciente episodio anota dos periodistas secuestrados y tres tiroteados en la semana última. La FAPE reitera asimismo al Gobierno de Felipe Calderón que atienda con seriedad estos graves atentados que lo son, a su vez, con la libertad de prensa.

Lydia Cacho ha sido galardonada con el I Premio de Periodismo Manu Leguineche, convocado por la Diputación de Guadalajara y la FAPE en colaboración con la Federación Internacional de Periodistas (FIP) y la Asociación de Periodistas Europeos (APE), que reconoce la labor de periodistas y medios de comunicación en defensa de la libertad de expresión e información, el rigor, la ética, la deontología profesional y la pluralidad, valores señalados en la trayectoria de Manu Leguineche.

Lydia Cacho recibió las primeras amenazas de muerte y agresiones tras publicar el libro “Los demonios del Edén”, donde denunció una red de pornografía infantil que habría actuado con la protección de políticos y empresarios de los estados de Quintana Roo y Puebla, por lo que fue ilegalmente detenida y acosada. Como medida de protección, la FAPE y la Asociación de la Prensa de Madrid, le otorgaron en 2008 sendos carnés de asociada que acreditan la condición de periodista que los poderosos han querido arrebatarle con métodos ilegales.

 

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