¡Qué peligro!, los chinos dando ideas

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LOS chinos son muy suyos; los hay a moreas, allá y acá; por allá se dedican a comer naranjas, arroz tres delicias y pato laqueado. Por acá son ellos los que sirven esas cosas. Aunque cuando vienen por acá también compran equipos de fútbol y venden gatos que mueven permanentemente una pata. Pero no todo en su vida es material, también les da por las cosas del espíritu. Acaban de hacerlo con el templo del Buda de Jade, el más famoso de Shanghái, que han movido 30 centímetros para ganar espacio... Si la catedral de Santiago no pesase tanto, seguro que Martiño “2.0” Noriega la movía para mejorar las vistas desde su despacho. FOTO: el templo del buda de jade | aec  

¡Qué peligro!, los chinos dando ideas