Los tiempos de la moción

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EL exjuez y virtuoso de la gaita y la zanfoña Luís Villares, como mareante que es, tiene su propia medida del tiempo –el cronológico, del meteorológico ni se sabe– que nada tiene que ver con ningún huso horario conocido y en la que las horas son mucho más largas de 60 minutos. Convocada ya la moción de censura de Podemos y sabido que el candidato independiente es Pablo, antes Pablo Manuel, “Viva la Gente” Iglesias, los inscritos de En Marea, originariamente un espacio multicultural hispano-galaico y ahora sabe Dios qué, organizaron un referéndum para decidir sobre la moción. Los que quisieron votaron, pero fueron pocos, muy pocos, los que quisieron hacerlo, solo un 37%. Villares, como mareante que es, no podía reconocer un fracaso –se pasaría la vida reconociéndolos– y proclamó que la consulta llegaba a tiempo. Sí, a tiempo llega, puesto que Ana Pastor ha convocado el pleno del Congreso para el día 13 de junio, pero el problema no está en la puntualidad, sino en el escaso interés de los mareantes por la moción.

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