La rubia de bote se come a las feministas que rechazan su tinte

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LA coruñesa por consanguinidad, su padre y su abuela lo eran, Cristina Cifuentes está fuerte; no porque vea abierta en canal a Esperanza “Metomentodo” Aguirre, sino porque ha sido elevada a los altares peperos por su honradez. No es que sea un bicho raro en el partido, pero no deja de ser casi, casi una excepción. Esa fortaleza le permite repartir tortas sin ningún complejo a las listillas que se metieron con ella por confesar que está feliz siendo una loira de bote. “Cuando te reúnes con hombres y te haces la rubia, consigues muchísimo más”, confesó en una entrevista y una turba feminista se lanzó sobre ella. Su respuesta fue contundente: “Es muy fácil tuitear desde la playa o la montaña y hacer un linchamiento mientras yo sigo trabajando. Nadie me va a dar lecciones de igualdad”. ¡Ole por su tinte! FOTO: cristina cifuentes | aig  

La rubia de bote se come a las feministas que rechazan su tinte