HOSPITAL ÁLVARO CUNQUEIRO

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Desde hace dos meses, el Sergas está poniendo en marcha en la ciudad de Vigo uno de los más modernos hospitales de España, el Álvaro Cunqueiro. Un centro que se integra en la red pública del Sergas y que viene a mejorar la calidad asistencial de los pacientes del área sanitaria de Vigo. En Galicia, se ha construido un hospital durante los años más duros de la crisis económica, mientras que en otras comunidades se cerraban hospitales y centros de salud ante la imposibilidad de hacer frente a sus costes de mantenimiento y personal. Ahí radica, sin lugar a dudas, el mérito de esta nueva infraestructura hospitalaria que tanto molesta a la oposición, y en especial al PSOE. 
A nadie se le escapa que desde el PSOE gallego se está librando una batalla contra el nuevo hospital. La negativa del alcalde para ceder los terrenos fue uno de los motivos que provocaron su retraso durante años. Ante la negativa del Concello, y una vez comprada la parcela por parte de la Xunta de Galicia, el problema pasó a ser el tamaño del hospital. Cuando se desmintieron las críticas, demostrando que el hospital tenía una superficie de más de 200.000 metros cuadrados, tres veces el hospital xeral, el problema pasó a ser el aparcamiento. Y una vez creadas plazas gratuitas para el personal, y abonos para los usuarios, ahora el problema es el retraso en los tiempos del traslado de las distintas unidades. 
En definitiva, la oposición está lanzando toda su artillería política para desprestigiar el nuevo hospital de Vigo. Un centro público que debería ser orgullo para Galicia, y para todos los gallegos. Ante la realidad incontestable del nuevo hospital, la oposición ha sacado a miles de vigueses a la calle haciendo uso de mentiras y difamaciones. Hoy el hospital es una realidad, resultado del compromiso del Partido Popular de Galicia y del gobierno gallego con la sanidad pública, la misma que algunos dicen defender, pero que en realidad atacan y menoscaban. Por más que les duela a los socialistas, en Galicia hoy hay más hospitales y centros de salud que antes de la crisis, y eso es así, por el compromiso del gobierno Feijoo con la sanidad pública. Lo demás son artimañas políticas de una oposición carroñera que no ha sabido estar a la altura.
 

HOSPITAL ÁLVARO CUNQUEIRO