¡Cuidado, que viene el TTIP (tetip)!

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Se está negociando un Tratado o Asociación de Comercio e Inversión Transatlántica, que eso es lo que quiere decir : The Transatlantic Trade and Investment Partnership, en siglas TTIP (o tetip) un superacuerdo entre los EEUU y la Unión Europea, o sea, que sí o sí, entramos de cabeza en los compromisos que suponga.
Es necesario que nos cuenten todo lo que están elucubrando para mejorar o fastidiar nuestras vidas. Pero resulta que las deliberaciones del tratado son secretas, y tan secretas que los comisionados o autorizados que pueden entrar a leer las propuestas en una estancia de seis metros cuadrados, cerrada , controlada y con grabación de vídeo, no pueden llevar ordenador, ni tablet, cámaras de fotos, ni teléfono móvil, ni carpeta de folios, nada, sólo pueden entrar a leer los textos y un folio marcado. En la salita del edifico del Parlamento Europeo en Bruselas, no hay más que una mesa y una silla, lo que nos indica que deberán entrar de uno en uno, son unos 150 eurodiputados los que tienen permiso, de un total de 751. Cuenta que los autorizados deberán asistir anteriormente a un cursillo en el que les hacen ver la necesidad de mantener el secreto, por las consecuencias (?) que podrían producir  las filtraciones, ¡Dios santo, de qué hablarán si son tan graves!.
Lo primero que nos preguntamos es ¿a quien se le ocurrió la idea?, segundo qué objetivos se han fijado, tercero cómo influirá en las poblaciones.
El origen al parecer está en lobbies de la industria y el comercio de ambos bandos. Hay que subrayar que entre los EEUU y la Unión Europea alcanzan el 60 por ciento del PIB (Producto Interior Bruto) mundial, y casi la mitad del comercio internacional, ¡menuda pasta!. Por tanto las multinacionales de la industria y el comercio luchan por el liberalismo total, nada de aranceles, nada de frenos ni condiciones, la desregulación les abaratará los precios y podrán vender más y más a una Europa que sufrió tal hemorragia que se ha quedado sin sangre en las venas.
Los objetivos son los sugeridos anteriormente: facilidades totales para producir e introducir sus productos. Se ha calculado que los EEUU incrementarían su exportación a Europa un 116 por ciento, y la UE sólo el 56 por ciento. Las cifras apuntan a una colonización económica mayor que la actual; a favorecer el crecimiento de las empresa de EEUU, y a la desaparición de las pequeñas Pymes, porque el pez grande siempre se comió al chico; el grupo de los Verdes europeos apuntan a una pérdida de entre 600.000 y 1,7 millones de puestos de trabajo. Los favorecidos se defienden augurando todo lo contrario, que en lugar de perderse se crearían 1,3 millones en Europa; piensen ustedes que cuando una multinacional, o una institución solvente, se aposenta en un país extranjero incluye cláusulas que le permiten acompañarse de personal cualificado y de confianza, lo que resta puestos a los nacionales.
Punto tercero, cómo afectarán las resoluciones del acuerdo a las poblaciones. Ya hemos visto lo que les puede ocurrir a las Pymes que no sean capaces de competir en los precios con las grandes empresas productoras, pero hay más. Fíjense que están tratando de liberar del respaldo estatal a tres sectores: agua, sanidad y servicios financieros.
¡Esto es gravísimo! Pensemos que lo que pretenden es privatizar el servicio del agua, ¿hay mayor ambición en  el mundo?, tratar al agua, elemento vital cuya falta provoca la muerte, en un producto como el petróleo, el gas o el ron.  Si la ley se lo permite, es muy fácil que lo hagan: o licitan públicamente el servicio, o la administración deja que los embalses,  los canales, depuradoras y demás se mueran de viejas por abandono de la conservación de los mismos; pronto aparecerán empresas salvadoras que se hacen con el servicio y ponen el precio que quieren a un vaso de agua. ¡Doloroso!. Con la sanidad igual, y jugar con el dolor por enfermedad es muy fácil, sepan que las aseguradoras privadas se van a negar a atender a los pacientes que requieran intervenciones o tratamientos muy costosos, por tanto, o volvemos al servicio público, o nos dejamos morir, porque muy pocos podrán abonar intervenciones de cientos de miles de euros.
 Lo de los servicios financieros también tiene su problema, primero habrá que pagarles por lo que llaman “administración” de una cuenta corriente de  desde el primer movimiento. Segundo, el pequeño ahorrador no tendrá donde meter el dinero a plazo fijo, no pagan nada, sólo les queda suscribir bonos del estado, acciones o productos que yo no sé ni nombrar; no entenderán nada, y no dormiremos pensando si mantendremos los ahorros o los perdemos de una semana para otra.
¡Que está pasando!, ¿por qué tal locura por ganar dinero?, algunas veces sentimos que estamos dentro de un círculo rodeado de ofertas de consumo que, cada vez se va estrechando más y más y terminará engulléndonos. No luchan por aprobar el tratado TTIP para el bien de las personas, no lo sentimos así, nos sentimos impotentes y manipulados. Por favor, explíquennos claramente que sólo pretenden hacernos más felices, y si no es así,  “virgencita, que quedemos como estamos”.

 

¡Cuidado, que viene el TTIP (tetip)!