NUNCA JAMAS

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El presidente del Gobierno, excelentísimo señor don Mariano Rajoy, tiene unos bolos que, orgulloso, hubiera querido lucir Babieca, el jaco del Cid. Dice el hombre que “el estado del bienestar no está en peligro”. ¡Hace falta tener cuajo! Y las cosas de más arriba, añado.

Con 5.300.000 parados (según la EPA), y subiendo; 500.000 familias que han perdido su casa; la subida de impuestos; congelación de un salario mínimo escuálido; bajada de salarios a funcionarios y militares; jubilación a los 67 y “subida” de pensiones para descojonarse; interrupción de prestaciones a los discapacitados; sanidad al borde de quiebra técnica por mala gestión; despilfarro autonómico multiplicado por diecisiete; creación de empleo imposible por destrucción del tejido industrial; descenso del consumo galopante, por falta de parné; derroche de dinero público, a chorrón, para “fortalecer” a los bancos que, en lugar de ponerlo en circulación, lo usan para aumentar su solvencia internacional, y pagar sueldos estratosféricos a sus geniales diseñadores de productos; energía, agua y servicios, caros; recortes (desinversión), en cultura, ciencia e investigación; hambre, privaciones y pérdida de dignidad en familias que fueron trabajadoras, honradas e independientes, y ahora malviven gracias a familiares y beneficencia y… para qué seguir.

Por lo antedicho, me atrevo a preguntar al arriba mencionado: ¿De qué carallo de bienestar habla, y en qué país vive, señor Rajoy?

NUNCA JAMAS