FRÍO

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Ven y quédate a dormir conmigo
Que hace frio
Que es invierno
Y que empieza a hacerse tarde
(Viajamor / Elena Alonso)


Sé algunas cosas que no digo, esto fue lo primero que escribí, en una hoja del cuaderno rojo. Este domingo será terrible fue lo segundo.
  Se metieron en la cama vestidos. Hacía frío, pero él se lo habría sacado todo para sentirse más cerca de ella, aunque ni sacándose toda la ropa lo conseguiría. Ella le dijo que se trataba de otra prueba de amor y él la abrazó con amor, pegándose a su culo y a sus hombros, buscando sus pies fríos entre las sábanas.
El día había tenido de todo. Él había hecho un viaje a su antigua ciudad y se había encontrado con la mujer a la que había amado durante algunos años.
Al regresar a casa, después de haber vivido por la calle una escena surrealista con dos mormones, llegó a casa de ella y luego fueron a caminar un rato. Él estaba feliz de volver a verla, como si en vez de un viaje corto hubiese hecho uno muy largo. Se sentía muy afortunado de caminar a su lado, de parar en mitad de los caminos a mear con ella, de abrazarla y de estirarle la espalda.
  Estaban los dos en la cama pasando páginas de un libro de fotos, pero él sólo la veía a ella. Luego ella se levantó de la cama y le preguntó qué le apetecía hacer. Ella ya lo sabía y por eso él no se lo dijo.
Cuando me desperté con el cuaderno rojo sobre el pecho todavía podía recordar lo que había estado soñando y mientras aquel rastro desaparecía me agarré a las piedras que cuelgan de mi cuello y repetí tu nombre tres veces, como un hechicero. Hacía frío. El domingo hará más frío, pensé. Ojalá no se me congele el corazón.

 

FRÍO