SALIR EN LOS LIBROS

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Los manuales de Economía no dedicarán en el futuro un capítulo a Feijóo por sus medidas de ahorro, pese a que han servido para situar a Galicia como number one en la contención del gasto. Tampoco figurará el presidente de la Xunta entre los candidatos seleccionados por los redactores de la “Antología del disparate” para incluirlo entre los protagonistas de la próxima edición.

Esperanza Aguirre, en cambio, tiene muchas posibilidades de ganarse un amplio capítulo, sobre todo en las versiones en catalán y en vasco de la obra. Ella misma se ha ganado ese derecho con sus disparates sobre los silbidos en la final de la Copa. Semejantes tonterías son el peaje que ha tenido que pagar al quedar al descubierto su mala gestión económica.

Mientras Madrid parecía la más aplicada de las comunidades autónomas, su presidenta estuvo callada, pero cuando la señalaron con el dedo porque las cuentas no daban el resultado que ella aseguraba, lanzó una cortina de humo en forma de “música de viento”, que es el término que los futboleros han usado siempre para referirse a los silbidos.

Feijóo estuvo a punto de tener que interpretar ese papel. Fue durante un espacio de tiempo corto, el que tardaron los “conspiradores” en reconocer que las cuentas presentadas por la Xunta eran las correctas. La presidenta de Madrid mantuvo en ese breve período la condición de gobernanta casi modélica, pero la perdió cuando los datos contables demostraron que el que decía la verdad era el Gobierno gallego.

La sinceridad evitó que Feijóo hiciera el ridículo; menos mal, porque Galicia ya estaba bien servida de extravagancias estos días. La pancarta desplegada al pie del Congreso con el lema “Umha naçom, umha seleçom” para reclamar la selección galega xa era una esperpento. El texto parecía dictado por Mourinho para exigir a la FIFA que autorizase la participación de Tras os Montes en las eliminatorias de clasificación para el Mundial.

Con las letras portuguesas descabezadas por la muerte de Saramago, a los inspiradores de la pancarta se les abre una oportunidad magnífica, ya que los cazadores de talentos literarios andan como locos buscando autores hasta ahora desconocidos que quieran salir del anonimato participando en la redacción de la nueva edición de “Reclamaçoes históricas do universo e máis quizais tamén de Portugal”.

Habrá que esperar, por lo tanto, una temporada para saber si se hacen un hueco en la literatura portuguesa, en la que no entrará Esperanza Aguirre, cuyas miras van mucho más allá de la península Ibérica. Tan lejos van que esta estudiando la propuesta de una editorial estadounidense para que aporte sus ideas a su proyecto más inmediato: “Nuevas aproximaciones a las habilidades del Gran Haoudini”.

 

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