Sí nos consta

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Que a “nuestro Mariano” no le conste lo que pasaba en Génova, ni siquiera lo que está sucediendo en España, es increíble, pero posible y, si me apuran, previsible.
Pero que Cascos, Arenas y Cospedal, que en el escalafón ocupaban y ocupa la Secretaría General el partido con mayor número de militantes de España, sume la mayor cantidad de dinero que el Estado adjudica a una formación política y mantiene un aparato (sedes, ejecutivos, fundaciones, etc.,) que supera a la mitad de las empresas del Ibex, no sepan, no recuerden, no les conste lo que pasa en el PP ni se lo cree nadie, ni es posible según los propios estatutos del partido.
Y es que si no saben, si no conocen, ¿cómo van a mandar, regir un país? Y, si no saben ni se enteran, ¿cómo pueden afirmar que no hay caja “B”, sobresueldos, donaciones ilegítimas y negocios oscuros?
A nosotros, ciudadanos, sí nos consta la historia que durante años ha venido forjando el partido y, un buen resumen, nos lo ofrece el libro “Gangrena: La omertá AP-PP”, del que es autor Álvaro Baeza y que en su día sumó diez ediciones y se presentaba bajo el sugerente título de “nunca leíste nada igual sobre la corrupción de la derecha española” y enumera casos tan conocidos como el de Naseiro, el túnel de Soller y el señor Cañellas, el de Zamora, el affaire de la construcción en Burgos con un alcalde y el mayor constructor  de la ciudad implicados y la llamada corrupción en la Junta de Castilla y León con Aznar como máximo representante. Se trata de la “historia de España” desde los noventa hasta finales de siglo, con episodios donde además de vendarse un ojo algunos se tapaban la nariz, y que enlazan con la Gürtel, el asunto de Bárcenas y la posible financiación ilegal del partido de la gaviota y el penúltimo capítulo con la “conexión Galicia” sobrevolando el viejo país de Breogán, mientras desde la Xunta y la agrupación que lo sustenta (que tiene problemas en Compostela, Fisterra, etc.) mira para otro lado.
El sobrino de Fraga frena una comisión de investigación; el que fue presidente del Ejecutivo en la época denunciada y que hoy preside la Xunta, mira para otro lado y Rueda, que está en todas, silba.
No les consta nada. A los ciudadanos nos consta y nos cuesta.

Sí nos consta