Una a de color rosa

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JOSÉ Pérez Díaz, nacido en Aragón, donde su padre estaba destinado, pues era guardia civil, se rebautizó y pasó a hacerse llamar Josep Lluís Carod-Rovira para aparentar más catalanidad que la Virgen de Montserrat, la Sagrada Familia y Piqué juntos y llegó a ser el capó de Esquerra Republicana. El leonés Raúl Escobar Presseguer se apuntó al apellidismo identitario y se transformó en Raül Presseguer i Escobar, un nombre que le haría pasar perfectamente por candidato a la Alcaldía de Maçanet de la Selva. Pero se conforma con pertenecer a Omnium Cultural y compartir su vida con Marta Rovira, la dirigente de ERC que se ha fugado a Suiza para evitar que la enjaulasen. La separación –él sigue en Vic– tiene que dolerles, pues Escobar o Presseguer, como se llame, colaboró decisivamente para que ella huyese. Montaron el paripé de que la acompañaba a Madrid, pero quien iba con él era un mujer parecida a Rovira y, mientras, ella escapaba a Suiza. Si se le ocurre esa trama a Corín Tellado, le dan el Nobel de Literatura.

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