ABOGADO SANTÍN

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Tiene 87 años y está infatigable, ingenioso y con ganas de dar guerra, este abogado lucense que responde al nombre de Enrique Santín Díaz, político y empresario de larga trayectoria, con puestos en importantes ministerios, en Madrid, y, en su día, delegado de Información y Turismo en La Coruña, bajo el mandato ministerial de Manuel Fraga.

Santín presidió también la entidad Empresarios Gallegos en el Exterior y fue el alma mater de la Orden de la Vieira. A la sazón preside las empresas Acumula, SA, Kapa Integral, SA y Cliner.

Sienta sus reales en el Gran Hotel de Lugo, donde, cual un nuevo Julio Camba, tiene habitaciones permanentemente. Ha sido también profesor de Derecho Romano. En fechas recientes, pronunció una conferencia en el Colegio de Abogados de Lugo. Asistieron todas las personas que en Lugo social, cultural y profesional tienen algo que decir.

Santín desarrolló el tema “La Abogacía, esencial para la Justicia”. Dijo que el Derecho es la piel que reabre la totalidad del cuerpo social. Matizó que el abogado tiene la obligación de orientar, aconsejar y defender al ciudadano. Citó a Antón Menger en su obra “El Derecho Civil y los pobres” y mentó, entre otras personalidades históricas del mundo del Derecho, a Papiniano, Paulo, Gayo, Ulpiano y Modestino.

Se refirió también al jurista inglés Hunter, en su obra “Sumario de Derecho Romano”, traducida al castellano por Miguel de Unamuno. Habló de Alfonso X el Sabio y narró multitud de anécdotas de la profesión de abogado. Invocó la frase de Ulpiano: “La Justicia es la constante y perpetua voluntad de dar a cada uno su derecho”. Se refirió también al teólogo Francisco Suárez y a Santo Tomás y habló de los derechos que asisten al justiciable. Y sentenció: el derecho no pretende la santidad de las personas; pero sí aspira a lograr su pacífica convivencia ciudadana. El abogado debe ser hombre de ley, además de hombre de leyes, un referente ético de la sociedad.

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