Otra de retranca en andaluz

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FELIPE González se cansó de repetir en vida –política, eh– que nunca sería un jarrón chino. Y no lo es; es más, para qué querría serlo si su cuenta corriente desde que es jubilado ha engordado más que si hubiese subastado en Sotheby’s toda la cacharrería de la dinastía Ming. Y demuestra que no ha sufrido esa metamorfosis decorativa con sus intervenciones cada vez que la temperatura política sube un par de grados. Sevillano él, suele adornar sus comentarios con ironía, lo que le reporta numerosos elogios por su dominio del humor andaluz, que es como la retranca gallega, pero pronunciando la “s” como una “z” y sin gheada. Su última exhibición ha llegado al hilo de la formación de Gobierno. “Es difícil ser optimista sobre la investidura de Pedro Sánchez, debido al bloqueo de las negociaciones”, ha afirmado. Sabiendo la poca gracia que hay en Ferraz, seguro que más de uno se enfadó por su ejercicio de sinceridad.

Otra de retranca en andaluz