Compromiso por Galicia, pocos, pero honrados

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SI Compromiso por Galicia fuese una película estaría encuadrada en la categoría de las de culto, o sea, las que no ve nadie, pero que los Pumares de la vida califican de obras maestras. Como CxG es un partido político, hay que situarlo entre los minoritarios, incluso entre los muy minoritarios, pues parte de sus militantes se dieron a la fuga al ver que, como consecuencia de concurrir en solitario a las autonómicas, no pillarían un carguiño. Sin embargo, la situación de casi marginalidad no ha llevado a sus dirigentes a renunciar a la honradez; de hecho, el secretario xeral, Xoán Bascuas, dio de baja a sus dos concejales en Sarria para evitar el cambalache de la moción de censura que desbancaría a la socialista Pilar López y daría la Alcaldía a Benjamín Escontrela, de CxG y que “casualmente” negaba a la dirección del partido que fuese a salir agraciado en el sorteo. La formación ya tiene, por lo tanto, dos afiliados menos, pero los que quedan pueden caminar por la calle con la cabeza alta.

Compromiso por Galicia, pocos, pero honrados