El futuro de la jefa enxebre de Podemos se oscurece más

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BREOGÁN Riobóo, el primer vicario de Pablo Iglesias na terra, acabó en la guillotina por enfrentarse a En Marea, originariamente un espacio multicultural hispano-galaico y ahora sabe Dios qué. Carmen Santos, la actual vicaria, va por el mismo camino. Trata de mantener a salvo los principios morados y no se cansa de reclamar unas primarias para elegir al candidato a la Xunta. La xente do común, especialmente los alcaldes trivagos, es poco amiga de cumplir los compromisos y más si la lealtad a la palabra dada les obliga a renunciar a sus caprichos, así que le han contestado por activa y por pasiva que se va a hacer lo que a ellos les dé la gana y cuando a ellos les dé la gana. El último en advertirle del peligro que corre ha sido Martiño “2.0” Noriega, al comentar, como quien no quiere la cosa, que los tiempos de Podemos no alterarán el calendario mareante. A lo mejor era bueno que Carmen Santos empezase a recoger las cosas de su despacho.

 

El futuro de la jefa enxebre de Podemos se oscurece más