AL CALDO

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Voy a explicar por qué la reforma que pretende el PP para cambiar la ley electoral de elección de alcaldes es una mierda. Ningún fulano puede llegar a presidente de gobierno sin mayoría absoluta o, si no la tiene, si el Parlamento se lo consiente. Necesitaría la confianza parlamentaria, o gobernaría en minoría, al albur de posibles coaliciones circunstanciales con otros partidos, pero su acción de gobierno estaría siempre controlada por una mayoría parlamentaria.
Eso, si algún otro candidato de la oposición no resultara elegido por mayoría. Más democracia imposible. El PP quiere que en los ayuntamientos no sea así, y un partido en minoría tenga la alcaldía, pasándose por los huevos el alma del principio de la democracia: que una minoría no gobierne a la mayoría por decreto. Le da igual lo que suceda donde apenas tendrá alcaldes (Euskadi, Cataluña, etc). El PP no quiere perder nada. Y mucho menos Madrid.

 

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