Un alcalde que pone a andar al mundo entero

|

MOURIÑO –con “ñ”, que en la fala viguesa quiere decir persona cabal, por contraposición con Mourinho con “nh”, que en la fala de un poco más abajo quiere decir persona asalvallada– calentó al todopoderoso Caballero al insistir en la idea de transformar el Celta de Vigo en el Cerca de Vigo y el alcalde está que ferve. Ha cogido pista –la de Peinador se le queda pequeña– y va por el mundo como en los tiempos en los que llevaba colgado del cinto el Magnum 45 con el que imponía la ley a este lado del río Lagares –“Voy a acabar con la inseguridad en las ferias. Los delincuentes no van a tener respiro”–. Al presidente del club de fútbol ya le ha advertido de que nadie marcará los tiempos del alcalde y al orbe entero de que “Vigo no admite conquistas, ni tutelas, ni yugos, ni esclavitudes”. Habrá que hablar con el cronista la ciudad para saber si se conoce algún caso similar. 

Un alcalde que pone a andar al mundo entero