Libre y digno

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Cuando debo arriar velas por una opinión mía no tengo reparo. Al final Alemania si quiere refugiados. Sobre todo si son sirios. Nada menos que 800.000. 
Y no es porque el corazón de la Merkel se reblandeciera tras explicar a una niña palestina por qué tenía que expulsarla del país, y la niña se echara a llorar; sino porque los empresarios alemanes necesitan que se rejuvenezca el mercado laboral. Al final, parece que lo de “Arbeit macht frei” (el trabajo os hará libres), que todavía figura en la entrada del campo de exterminio de Auschwitz, se cumple. 
Y lo digo sin segunda intención. Es cierto; el trabajo hace libres a las personas. Les da poder de independencia, consumir; tener vivienda y poder formar familia, comida, sanidad, estudios, etc. 
Es decir, y con otra frase hecha: dignifica a las personas. Pienso en casi 5.000.000  de seres sin trabajo en España, que no pueden ser libres, ni dignificar su vida.         
 

Libre y digno