Una promesa que ojalá que no se olvide

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Estamos en plena precampaña electoral y la experiencia nos dice que las proposiciones que se hacen desde los estrados ante públicos entregados hay, cuando menos, que ponerlas en entredicho. Sin embargo, sería  muy positivo para este país que Pedro Sánchez no haya ido de farol a la hora de proponer un acuerdo marco a PP y Ciudadanos para solucionar dos de los asuntos más importantes y, al mismo tiempo, conflictivos en este país: las pensiones y la financiación autonómica.

Sánchez sigue empeñado en que las elecciones ya están ganadas por su formación, pero tambien sabe que, por mucho que mejoren las cosas, seguirá muy lejos de alcanzar la mayoría absoluta y poder formar Gobierno sin apoyos externos. Y, aquí entra su proposición. Este acuerdo para solucionar de una vez por todas dos cuestiones tan peliagudas pasa por que tanto el Partido Popular como Ciudadanos se abstengan. A cambio, se buscaría un acuerdo marco para ambos asuntos.

Es una lástima que el líder de los socialistas no hay sido un poco más ambicioso. Estaría bien que en ese gran acuerdo se hubieran incluido otras cuestiones que también están pendientes de un gran pacto de Estado, como la Educación o la Sanidad. Aun así, este cambio de tendencia de Pedro Sánchez va en la dirección correcta, ya que España no se puede permitir ni un día más de bloqueo, una vez que se hayan celebrado las elecciones.

Del mismo modo que no parece que vaya a haber ningún tipo de problema para poder dar una respuesta unitaria a los desmanes de los secesionistas, y como sucede en la mayoría de países de nuestro entorno, lo normal es que las formaciones democráticas sean capaces de sentarse y pactar políticas que beneficien a los ciudadanos. Por ello, ojalá que la oferta de Pedro Sánchez haya sido sincera y que no se trate de una de esas propuestas que se realizan en campaña para que sean olvidadas ya la misma noche electoral.

Una promesa que ojalá que no se olvide