¡No es cosa de dos!

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Reconozco que estoy entre los ciudadanos que siente una cierta pereza o cansancio, llámenlo como quieran, ante la perspectiva de tener que volver a contemplar una nueva campaña electoral, y eso que he sido una firme defensora de la repetición de las elecciones.
Pero pensar que hasta el 26 de junio unos y otros nos van a contar más o menos lo mismo, amen de dedicarse a caer de un burro al contrario, produce, ya digo cierto cansancio.
Ahora socialistas y populares o sea Rajoy y Sánchez andan enzarzados en si hacen un debate televisivo o no. Rajoy propone un debate a cuatro, es decir con Sánchez. Rivera e Iglesias, pero Sánchez quiere un debate a dos para que quede en la retina de los ciudadanos que a la presidencia del gobierno solo pueden llegar él o Rajoy. Además en Ferraz están convencidos de que Sánchez ganaría el debate.
En mi opinión deberían de debatir todos los candidatos, pero allá ellos. Lo que sí empieza a resultar preocupante es el empeño de polarizar la sociedad española en la que andan de acuerdo PP y Podemos y más desde que las encuestas apuntan que ya se esta produciendo el ansiado “sorpasso” que tanto anhelan los “podemitas.”
El caso es que tanto Rajoy como Iglesias ningunean a Sánchez mientras van haciendo cuajar que en el juego del poder solo hay dos contendientes que son ellos dos. Y si ningunean a Sánchez ni que decir lo poco que consideran a Rivera. A mí me parece una grave irresponsabilidad, por parte de ambos, dividir a la sociedad española en dos mitades irreconciliables. El discurso de ellos” o “nosotros” tiene demasiados tintes cainitas. Es como si intentaran borrar lo que han sido casi cuarenta años de democracia en los que precisamente ha habido una convivencia “democrática” entre los partidos y las distintas opciones ideológicas. Es decir todos cabíamos independientemente de lo que pensara cada cual y sobre todo sin ver al contrario como un enemigo. Pero ya digo que la estrategia que han elegido PP y Podemos es la de dividir al país en dos ante la impasibilidad de Sánchez y del PSOE que han dado demasiados bandazos perdiendo la centralidad que es lo que había permitido a los socialistas gobernar para todos, porque de eso se trata, de gobernar para todos y no solo para los incondicionales.
Lo increíble es que Sánchez se deje ningunear por Podemos, cuyos dirigentes se lo montan de “perdona vidas” con los socialistas diciéndoles que no se preocupen que contaran con ellos. En fin que lo peor que puede pasar, bueno en realidad ya está pasando, es que estas elecciones queden entre el PP y Podemos. 

¡No es cosa de dos!