Ada Colau se sorprende por el precio al que se cotiza la paz social

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ADA Colau, el último capricho de la burguesía catalana, le ha cogido gusto con rapidez al sistema. Un año como alcaldesa de Barcelona ha sido tiempo suficiente para que le guste más formar parte de él que ser una antisistema. Su plan para acabar con los disturbios en el barrio de Gracia, comprar–eso sí, con dinero de todos los barceloneses– el banco okupado, lo demuestra. Sin embargo, la exactivista se echó atrás al conocer el precio que ponía el propietario. Quizá había pensado que se trataba de comprar un banco de sentarse... vio a los radikales lanzarles tantos a la Policía que hasta es lógico que lo creyese.

Ada Colau se sorprende por el precio al que se cotiza la paz social