YO TAMBIÉN, PRESIDENTE

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Nos decía Manolo, Manuel González presidente de la Asociación de Periodistas de A Coruña, que a veces estaba cabreado, pues “pocas cosas le molestaban más que escuchar a un político, un dirigente de cualquier tipo en el ejercicio del poder intentando dar lecciones de periodismo”. Y aseguraba que eso, a veces, le cabreaba. A mi también. Y a muchos de nosotros, presi, nos ofende y cabrea.
Se dolía el compañero Manuel de la intervención de Mariano en el foro de la comunicación en Veracruz, donde pidió mesura, centralidad y autocensura, para que no salgan a la luz los trapos sucios que acosan a su partido y, por tanto, también a su Gobierno. Y es que no es de recibo, Presidente, que si nos reímos de Mato por no ver un Jaguar en el garaje de su casa, no le pidamos explicaciones al presidente (del PP y del Gobierno) por las obras de un edificio de siete plantas en Génova, donde –según la instrucción judicial– además de obras recibía como amores ropa y puros…
Yo también estoy cabreado. De las amenazas más o menos veladas. Del “hoy no toca”. De su cinismo y de su incapacidad.
Y es que, como decía nuestro presidente (¡me refiero a Manuel González!) Rajoy, “que ha utilizado sus resortes para cambiar de director en los dos grandes periódicos; que gusta de usar la publicidad institucional y los favores públicos, para torcer la línea editorial de los medios, que ha hecho retroceder a TVE a tiempos pretéritos; que presiona a las televisiones privadas para que cambien su política editorial; él,l que convoca ruedas de prensa, en plasma y sin preguntas, lo que las convierte en ruedas de molino, da lecciones de periodismo”.
Hablando de tele, presidente de los periodistas coruñeses, ¿por qué no aprovechas la comida de mañana (donde hay más autoridades que colegas) para –como hizo esa ciudadana griega en un programa televisivo– preguntar a nuestros dirigentes si alguna vez se acostaron sin cenar; si perdieron su casa por no poder pagar dos letras; si dejan de tomar las medicinas por culpa del copago y si sus hijos comen tres veces al día? Y es que en la tele esa pregunta “baja a negro” y aquí, que estamos negros y cabreados, mañana tienen que aguantarnos.
Hazlo, presi.
Ya lo leeré mañana en el periódico, Manolo.

YO TAMBIÉN, PRESIDENTE