REFLEXIONEMOS TODOS

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Conocida la encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas algunos partidos arrimaron las preferencias que manifestaron los electores a sus intereses partidarios para concluir, en un análisis apresurado, que van a ser recompensados aquellos que más hicieron por desbloquear la situación política y castigados los que no se han movido de sus posiciones iniciales.  
Es una interpretación forzada. Los datos del sondeo no prevén cambios significativos en la intención de voto el 26 de junio y parece lógico que sea así porque en ninguno de los cuatro elementos que conforman el contexto electoral –los candidatos, los programas, las reglas de juego del proceso y los electores– se produjeron cambios con respecto a diciembre.
Por eso, el país puede estar abocado a una nueva situación de bloqueo institucional y esto es lo verdaderamente grave y preocupante, porque el CIS aporta datos más allá del juego aritmético de reparto de votos para cada partido. Por ejemplo, que el 82 por ciento de los españoles creen que la situación política es mala o muy mala y que el paro, que  está instalado en la sociedad para quedarse, sigue siendo la principal preocupación para el 78,4 por ciento, por delante de la corrupción y del fraude. O que tres de cada cuatro ciudadanos creen que los políticos –esté quien esté en el poder– no se preocupan de lo que piensa la gente 
También dice el CIS que la falta de gobierno pasa a ser la octava preocupación porque los ciudadanos perciben que sin un gobierno que tome decisiones todo está paralizado o funcionando daquela maneira, mientras siguen ahí problemas como la economía, la desigualdad y la pobreza, la cuestión territorial, la rebelión de algunas autonomías por la financiación, la deuda y el déficit con la amenaza de multa de Europa, el desconcierto de la comunidad educativa, la irrelevancia de España en el contexto internacional… 
Con este panorama, los políticos no pueden seguir fuera de la realidad, enrocados en sus juegos aritméticos y más ocupados en resolver sus intereses personales y partidarios que en esos y más problemas urgentes del país. Deberían reflexionar en las semanas que faltan y superar tanta línea roja maximalista y excluyente para que se recupere la normalidad política con un gobierno solvente. 
Pero también debemos reflexionar los electores tomando más en serio el acto de votar que es el hecho sustantivo de la democracia que determina el futuro del país y el nuestro. 

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