Observando el panorama

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La revista “Tinta Libre” dedica varias páginas de su número de febrero a Galicia bajo el título de “el nacionalismo huérfano”, repasando la reciente historia desde la recuperación de la democracia y, de modo especial fijándose en una fecha: 2012 donde, según el extenso informe de Diana Mandía, la fragmentación del BNG supuso” la aparición de diversas alternativas que no fueron capaces de consolidarse como  una voz nacionalista de un país precarizado y envejecido”. 

Y es que nunca, aún en las épocas más propicias, el nacionalismo gallego pasó de un 24% de los votos (19917) llegó a conseguir las cifras del PNV en el País Vasco  o la antigua CUI en Cataluña.
Al analizar la etapa de coalición entre BNG-PSOE destaca la contra-campaña económica y mediática sin reposo.

Otra de las reflexiones a que nos acerca “este panorama” es que mientras en Cataluña y País Vasco buena parte de las clases media y alta apoyaban un modelo claro, la burguesía gallega y buena parte de las grandes empresas tenía su anclaje en la capital del reino. Otra etapa que se recoge  en este interesante informe, relata la etapa de Fraga “galego coma ti” que acabó en un populismo y, tal como repetía con frecuencia, para él lo importante era España. Feijóo, probable candidato del PP,  abanderó la oposición al decreto del gallego aprobado por el bipartito siguiendo la opinión del PP nacional y la entonces UPyD.

Esto no es una opinión sino una realidad: el 44% de los jóvenes dice no usar el gallego y en la enseñanza infantil es una anécdota en el medio urbano, según informe ratificado por la Real Academia Galega. Del Sergas poco más que decir pues los médicos gallegos convocan una huelga en Atención Primaria, mientras en el Chuac la Comisión del Centro de Atención Especializada denuncian la situación de colapso  en el Chuac por la falta de previsión de la Xerencia

Parece claro que el futuro pasa por la unión de la izquierda con los nacionalistas. Y es que, según las encuestas, al PP solo le ganará la suma de un frente común. Es probable que ANOVA y MAREAS recorran juntos ese camino con el BNG después de unir estos  su voto a las otras fuerzas nacionalistas (vascos y catalanes). Una prueba de entendimiento nos la dio el Ayuntamiento coruñés donde la Marea, el BNG y Ciudadanos apoyaron los presupuestos con la única oposición del PP. Este es a día de hoy el panorama.

Observando el panorama