FRAGA Y LIAÑO

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 En una televisión local se transmitió una entrevista realizada con el abogado y exalcalde, José Manuel Liaño Flores, con motivo del fallecimiento de Manuel Fraga. Coincide Liaño en la cualidad de hombre excepcional de Fraga por su talla intelectual, su talante político y su condición humana, que tuvo muchas mas luces que sombras, y que fue una figura clave en la tres etapas de su discurrir político, como ministro de Franco; como presidente de un partido en la transición; y como presidente de la Xunta.

Conoció Liaño a Fraga en el año 1939, en la Universidad de Santiago, como alumnos de primero de Derecho, destacando ya Fraga por su profunda formación y universalidad de conocimientos. El hecho de que Sebastián Martínez Risco, que era juez en Villalba y fue después un abogado excepcional y presidente de la Academia Gallega, conociera a la familia Fraga antes del paso de don Manuel por la Universidad, influyó en su preparación, como Liaño le oyó comentar en más de una ocasión.

Tuvo oportunidad Liaño de seguir en el conocimiento y relación con Fraga a través de los distintos cargos que ambos desempeñaron. La larga marcha de Fraga, después de su cese como ministro, sus ideales reformistas, la creación del Alianza Popular, después PP, su ingreso en la Academia de Jurisprudencia y Legislación de Galicia y finalmente su elección como presidente de la Xunta, dieron lugar a numerosos contactos, conversaciones y participación en distintos actos que contribuyeron a mantener una relación cordial; guardando el Liaño como último recuerdo de don Manuel, la dedicatoria que le hizo de un libro, que para él refleja el carácter aparentemente contradictorio, expeditivo y cordial que siempre mantuvo.

También otros coruñeses tuvimos ocasión de tratar a Fraga, cuando nos concedió la Medalla al Mérito Turístico. La recibieron Ramón García Barros, Pepe Rocha (“Fornos”), Rafael Lorente Pérez, Fernando Arenas y un servidor. Ellos, por sobrados méritos y yo, por la siguiente circunstancia. Dirigía Bocelo este periódico y me envió a realizar un reportaje junto a Fraga que acudía a pescar a Ortigueira. Había muchísimo mar y los hijos de Fraga se deshacían a vómitos. Decían los pescadores: “Mañana, el periodista sacará un reportaje de vomitonas”, y dijo Fraga: “Aquí nadie ha vomitado”. Cacé la indirecta y centré el reportaje exclusivamente en la pesca.

FRAGA Y LIAÑO