PARALELISMO FEMENINO

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Parece oportuno señalar como los acontecimientos y efemérides coinciden y se repiten recordándonos que la monotonía es pan cotidiano. Vaya con la celebración del Día Internacional de las Mujeres –elocuentemente comentado por Doda Vázquez– o los cuatro siglos transcurridos desde la muerte de Cervantes… Frente a tanto patán descerebrado o señor de horca y cuchillo uno blande el escudo del proverbio persa, “no hieras a la mujer ni con el pétalo de una rosa”, y también el epitafio de Adán en la tumba de Eva, “donde ella estuvo el paraíso”. 
Paralelismo sobrepasado por un tal don Quijote al describir a su amada, Dulcinea del Toboso: “Su calidad ha de ser princesa, pues es reina y señora mía; su hermosura, sobrehumana, pues en ella se vienen a hacer verdaderos todos los imposibles y quiméricos atributos de belleza que los poetas dan a sus damas. Sus cabellos son oro; su frente, campos elíseos; sus cejas, arcos del cielo; sus ojos, soles; sus mejillas, rosas; sus labios, corales; perlas sus dientes; alabastro su cuello; mármol su pecho, marfil sus manos; su blancura, nieve; y las partes que a la vista humana encubrió la honestidad son tales, según yo pienso y entiendo, que sólo la discreta consideración puede encarecerlas y no compararlas”. Apoyado en esta opinión alguno dijo que Cervantes demostraba ser manco por su inmortal obra está escrita con los pies, mientras otros discuten quien ha dado vida a quien, si el caballero de la triste figura a Cervantes o don Miguel al universal personaje manchego.
Porque en ciertos espíritus la sensibilidad está a flor de piel. Conviene huir de meter la pata. Enrique Larreta cuenta el cuidado que debe observarse al tratar con un español. Nada de ironías o toques pintorescos. Cualquier desliz lo aleja para siempre. Como cuando le dijo a don Francisco Rodríguez Marín que el “Quijote” con su mofa del idealismo y del concepto heroico de la vida, era un libro inmoral…

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