Confianza cero, ¡sentidiño!

|

hora que  salimos del túnel, que dejamos atrás días y meses de confinamiento e incertidumbres motivadas por el coronavirus, es cuando la famosa palabra de ese gran hombre  de la medicina, la política y el humanismo que fue Gerardo Fernández Albor,  toma su auténtica dimensión en la forma de ser y de actuar de todos los gallegos: ¡ Sentidiño!. Y es así cómo tenemos que actuar, cómo tenemos que desenvolvernos en los próximos tiempos, en los meses venideros, pensando que lo que hagamos para uno mismo lo hacemos para toda la colectividad, para toda la sociedad.
Hemos estrenado hace tan solo tres días lo que se llama la nueva normalidad, que nos hemos ganado bien a pulso para comenzar a dar los primeros pasos por un mundo que nos parecerá nuevo a todos los niveles, que siempre tendrá amenazante sobre nosotros una espada de Damocles acechando ante los  posibles rebrotes de una pandemia, de una enfermedad que tanto luto trajo a muchos hogares gallegos.
El final de la desescalada  lo es ahora de puertas para dentro, como nos recordaba el presidente de la Xunta de Galicia, a la espera de  que otras comunidades  alcancen nuestro nivel y se pueda hacer el intercambio en forma de viajes. Esto ocurrirá el próximo día 21 cuando  el estado de alarma llegue a su fin y comencemos una nueva estapa hasta que se determine  que la crisis sanitaria ha desaparecido.
En esta nueva normalidad se pueden hacer muchas cosas, pero también tenemos que recordar que  siguen algunas obligaciones, como la utilización de las mascarillas, y limitaciones, que las sigue habiendo aunque con mayor amplitud, en cuanto al número de participantes en todo lo relativo a juntarse con otras personas para acontecimientos concretos. 
Entre todos hemos conseguido que los datos epidemiológicos con signo negativo hayan sido los más destacados de España. Sigamos así por ese camino, debemos tener confianza cero. El virus no ha desaparecido y está ahí latente. Con sentido, con sentidiño, seguiremos venciéndolo. 

Confianza cero, ¡sentidiño!