Un error al elegir el lugar para ser malo

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En mala hora se le ocurrió a August Williams dirigir sus pasos por el camino equivocado. Vio a una mujer caminando por Charlotte, en el estado de Carolina del Norte, y decidió seguirla, pero no precisamente para invitarla a un café. Ella se dio cuenta, apuró el paso y se refugió en una escuela de kárate. Allí estaba dando clase Randall Ephraim, cinturón negro, que lo redujo con unas llaves, unos golpes y quizá alguna patada voladora. Muy suave no debió ser, porque Williams acabó en el hospital, desde el que al recibir el alta deberá trasladarse a la cárcel. Cuando vuelva a la calle seguro que se lo piensa dos veces antes de volver a ser malo.

Un error al elegir el lugar para ser malo