TRABAJO PARA LOS REYES

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En unos tiempos tan complicados para la monarquía, tiene mérito que un país entero confíe su suerte y sus deseos tal día como hoy no a uno, sino a tres tipos con corona que, además de reyes son incluso magos. Falta hace que sepan más de un truco para tratar de arreglar una situación que, aunque dicen que mejora en los números macro, los malabaristas que viven haciendo números —cada vez más— micro no terminan de ver la luz al final de túnel.
Con un almanaque nuevo colgado sobre los azulejos de la cocina, lleno de hojas por arrancar, aún se pueden esperar cosas buenas de 2015. Esperemos que este se porte mejor que sus predecesores, porque lo cierto es que los últimos cuatro han pasado con más pena que gloria.  
“Este es nuestro año”, escuchamos repetir cada  mes de enero como un mantra, confiados en que “esta sí, ahora va, esta es la buena”. Pero la realidad nos dice que llevamos desde 2011 brindando más por el hecho de que termine un año nefasto que por la ilusión de celebrar que llegue el siguiente. Eso sí, por pedir que no quede: al Año Nuevo, a los Reyes Magos y, por si acaso, también a las Rebajas, todas fiestas ‘paganas’, por aquello de que, en ninguna se libra uno de sacar la cartera.
El primer dato que nos deja este año es el del paro, que aunque es bueno en el conjunto de España, no lo es tanto para Galicia, en donde asciende. Hay 3.286 personas más sin trabajo de las que había en noviembre, aunque el dato bueno es que, si miramos un año atrás, hay casi 20.000 desempleados menos.
O, al menos, casi 20.000 personas menos anotadas al SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal), eso que todo el mundo sigue llamando Inem, aunque hace años que ya no existe. Hasta el Inem se ha quedado sin trabajo.
Para todos los que aún siguen buscando, he pedido en mi carta a Sus Majestades de Oriente que en 2015 puedan encontrar la dignidad que otorga tener un empleo y la capacidad de poder mantener a sus familias, sin tener que vivir más de la beneficencia, de la misericordia y de prestado.
Volver a caminar por la calle con la frente alta y poder poner la calefacción. Es mucho pedir, pero precisamente para eso tienen poderes. No sé cuántos encontrarán empleo pero, desde luego, este año los que van a tener mucho trabajo son precisamente los Reyes Magos. 

TRABAJO PARA LOS REYES